James Franck no fue solo un físico excepcional; fue la brújula moral de una generación de científicos que se encontró, de repente, con el poder de destruir el mundo.
En la historia de la ciencia, hay nombres que resuenan por un solo descubrimiento fortuito. Otros, como el de Donald J. Cram (1919–2001), se inscriben en el panteón de los grandes por haber enseñado al ser humano a "pensar en tres dimensiones".
Con apoyo de UDGPlus, inauguran en Módulo Mezcala la sala “Susurros del Lago Primigenio”, primera etapa de la plataforma que integra ciencia, cultura y tecnología al servicio de la comunidad.
En la historia de la ciencia, existen figuras cuyos nombres no resuenan con la fuerza de un Einstein o un Newton, pero cuyo trabajo sostiene prácticamente todo el edificio de la química moderna.