No será quien escriba el próximo best seller, pero sí quien puede predecir cuál lo será. La IA se hace fuerte en el sector editorial
INTELIGENCIA ARTIFICIAL.
Hay quienes piensan que la relación entre la Inteligencia Artificial (IA) y el mundo editorial es peligrosa y que, a futuro, puede suponer que la creatividad sea absorbida por los datos. Argumentan que la IA, podría ser un autor sin competencia ya que acertaría plenamente en los gustos del lector.
¿Entonces se confirma el avance de la IA como sustituto de los editores? Nada más lejos de la realidad. El verdadero objetivo es el contrario: buscar el éxito de quienes se dedican al sector editorial ayudándoles a tomar mejores decisiones basándose en los datos.
Para sumergirnos en esta realidad contamos con la ayuda de David Sánchez. Experto en analítica avanzada y ciencia de datos, especialista en comportamiento del lector y fundador de la empresa Quantified Reading, Sánchez nos cuenta cómo es la relación entre el lector, el libro y la IA.
El papel de los datos y la IA en el sector editorial.
La IA traslada al mundo editorial conceptos y procedimientos que ya están presentes en otras industrias del entretenimiento como es la toma de decisiones basada en el comportamiento de los usuarios así como la personalización del contenido.
Veamos, por ejemplo, el caso de las grandes plataformas de contenidos audiovisuales. Estas empresas se han especializado en el conocimiento de los usuarios para la personalización de su oferta. La selección de recomendaciones viene marcada por datos recogidos en anteriores experiencias de visualización, abandono o muestras de interés hacia determinadas temáticas. De esta manera se ofrece a cada individuo una configuración única, pensada y diseñada en exclusiva para él.
Este conocimiento exhaustivo mejora la experiencia de consumo del usuario que continuará manteniendo su suscripción ya que percibe el contenido como “de calidad”. Además, facilita la toma de decisiones de la empresa que puede apostar por las producciones más convenientes según las preferencias de su audiencia.
En el mundo editorial ocurre algo similar. Durante años los expertos han tomado decisiones basadas en el conocimiento del mercado y en su experiencia profesional, pero la evolución de la tecnología está revolucionando un sector cada vez más digitalizado. Ahora los datos son la fuente del conocimiento clave para avalar cualquier apuesta empresarial. Conocer el comportamiento de los lectores, ser capaz de interpretar los datos y explotarlos correctamente, como hace la IA, disminuye el riesgo de las inversiones y amplía las posibilidades de crear un producto diseñado a medida para el usuario.
¿Cómo se consigue esta información? Gracias a los dispositivos electrónicos, como pueden ser el libro digital o las tabletas, se pueden recoger datos relacionados con el consumo y preferencias de los usuarios. Hay indicadores que muestran el tiempo de lectura, número de páginas leídas en un espacio de tiempo, momento de abandono… Estos datos se transforman en eventos que pueden registrarse, analizarse y trazarse para mostrar las preferencias y comportamientos de los usuarios. Al agregar datos de comportamiento de miles de lectores, es posible ofrecer información a las editoriales que muestre qué obras funcionan mejor, cuáles son las temáticas que obtienen mejores resultados, en qué tipo de tramas el lector tiene mayor interés o en cuáles se produce el abandono de la lectura.
David, nos muestra algunos de los datos más valorados por los editores:
- ¿El libro es del gusto del lector? Este dato se puede conseguir tanto por acciones directas de los lectores (por ejemplo, con la puntuación voluntaria del contenido) como por el estudio del comportamiento del lector (volumen de lectura en un tiempo determinado).
- Tendencias de abandono y ritmo de lectura. El hecho, por ejemplo, de que muchos usuarios interrumpan la lectura en unas páginas determinadas o que bajen el ritmo con el que leen puede indicar que la trama no es de su agrado.
- Criterios de diseño y redacción para la venta: Observar las preferencias de consumo también puede influir en el diseño visual de las portadas o en la redacción de las descripciones de los libros para conseguir que el resultado más atractivo y enfocado a la venta.
Además, la IA puede aportar información relevante para decisiones de negocio ya que pueden ayudar a las editoriales a apostar por un proyecto u otro en función del género al que pertenece, por el tipo de tramas que refleja o por la construcción de los personajes.
Pero ¿sustituirá la Inteligencia Artificial a los humanos en el sector editorial? Desterrando mitos sobre robots escritores.
Los avances en IA también producen temor en el sector editorial que se plantea si puede llegar el momento en el que quienes escriben estén demasiado condicionados por los datos. Esto podría suponer que se creen “libros a medida” o que desaparezca la figura del escritor ya que la tecnología ocuparía su lugar consiguiendo best sellers al combinar perfectamente los datos sobre preferencias y hábitos de consumo de los lectores.
Además, los últimos avances en IA, muestran software capaz de procesar lenguaje natural con una potencia nunca vista. Estos progresos suponen que se podría generar contenido construido no solo a partir de datos sino también en función de referencias procesadas anteriormente. Tras un entrenamiento previo en el que se analizan millones de textos la IA podría escribir historias, ensayos, poesía… e incluso un tweet, dominando el lenguaje de forma que no cometería errores gramaticales y podría imitar el estilo de un autor concreto.
¿Se podría confirmar en este caso que la IA puede ser el autor más exitoso? La respuesta es compleja, pero David aporta su visión: la tecnología no será quien escriba las novelas en el futuro.
El autor no corre peligro. El proceso creativo es demasiado valioso y no es posible sustituirlo por algoritmos ni máquinas. Los grandes avances en cuanto a tecnologías de procesamiento del lenguaje natural, capaces de entender y generar comunicaciones, pueden generar escritos construidos perfectamente pero la creación literaria tiene alma, busca la inspiración en distintas fuentes y vivencias… y la IA no.
¿Entonces la IA no destruirá empleo en el mundo editorial?
La IA se encuentra dentro de las profesiones denominadas de alta empleabilidad. La recogida de datos, su análisis y explotación… es fundamental para las empresas y puede aplicarse a cualquier sector por lo que la demanda de profesionales es creciente. Dentro del mundo editorial se mantiene la misma pauta: no solo no se eliminarán puestos de trabajo, sino que constantemente se crean y solicitan nuevos perfiles para continuar colaborando en el crecimiento del sector.
Sitio Fuente: Universia México
