El avance fue desarrollado en Israel por científicos del Technion, en colaboración con universidades de Estados Unidos, y abre la puerta a terapias vivas capaces de regular la glucosa de forma autónoma y sostenida en el tiempo.
Los investigadores detectaron una región del cerebro que actúa como un “interruptor” y decide si el dolor se apaga o se mantiene en el tiempo, un avance que podría cambiar el enfoque de los tratamientos.
Para muchos jugadores, el momento más reconocible llega después de una partida intensa: abrir el inventario, revisar las armas y pensar qué aspectos realmente merecen un lugar permanente en la colección.