La exposición a pesticidas aumenta el riesgo de enfermedades para las próximas 20 generaciones
CIENCIAS DE LA VIDA / GENÉTICA.
Un estudio en ratas muestra que una única exposición prenatal a un fungicida tóxico deja marcas epigenéticas en la línea germinal, que aumentan patologías urológicas y reproductivas a nivel intergeneracional.
Pesticidas y legado genético: el riesgo que puede durar 20 generaciones. / Crédito: Paulo Silva en Unsplash.
Los investigadores hallaron que la exposición prenatal a vinclozolín provoca cambios epigenéticos que se transmiten en la descendencia durante 20 generaciones, aumentando la incidencia y gravedad de dolencias reproductivas y renales.
Un trabajo científico publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y desarrollado por expertos de la Universidad Estatal de Washington, en Estados Unidos, muestra que una única exposición prenatal a un fungicida puede aumentar el riesgo de enfermedades durante 20 generaciones.
Efectos a largo plazo de los tóxicos ambientales.
El hallazgo confirma no solo la persistencia de patologías sino su agravamiento en generaciones lejanas, dejando en evidencia los efectos transgeneracionales de los tóxicos ambientales.
Los científicos expusieron hembras de ratas gestantes a vinclozolín, un fungicida ya vinculado a alteraciones endocrinas, durante un momento crítico del desarrollo fetal.
Posteriormente siguieron la descendencia durante veinte generaciones y documentaron la presencia persistente de enfermedades del riñón, próstata, testículos, ovario y problemas durante el parto. Además, observaron que a partir de la generación 15 a 17 la gravedad de las patologías se incrementó, con episodios de mortalidad materna y neonatal.
“En las generaciones 16, 17 y 18, la enfermedad se volvió muy prominente y comenzamos a ver anomalías durante el proceso del nacimiento. O la madre moriría o morirían todos los cachorros, por lo que era una patología realmente letal", indicó en una nota de prensa el biólogo Michael Skinner, coautor del estudio.
Una señal de alarma.
Los autores proponen que la causa no es una mutación en la secuencia del ADN sino cambios epigenéticos en la línea germinal, que alteran cómo se encienden o apagan genes esenciales. Una vez “programada” la marca epigenética, puede transmitirse con estabilidad equivalente a la de una mutación genética, según informa Science Alert.
¿Significa esto que los humanos heredarán enfermedades por exposiciones ocurridas hace siglos? El modelo experimental se ha concretado en ratas y las equivalencias temporales son complejas: veinte generaciones de ratas cubren décadas, mientras que en humanos podrían abarcar varios siglos.
Sin embargo, los resultados sirven como una potente señal de alarma: investigaciones previas han detectado biomarcadores epigenéticos asociados a exposiciones ambientales en humanos.
Por: Redacción T21.
Sitio Fuente: Levante / Tendencias21