Manglares “sin aliento”: el oxígeno que desaparece de sus aguas
CIENCIAS DE LA TIERRA.
Los bosques de manglares tienen dificultad para respirar, según un estudio.
Los bosques de manglares están amenazados cuando los océanos se calientan. / Crédito: Gloria Reithmaier.
Los científicos han medido los niveles de dióxido de carbono y oxígeno en 23 zonas de manglares del mundo. El estudio envía una advertencia: estos ecosistemas están cada vez más amenazados en cuanto a su nivel de oxígeno, a medida que las temperaturas del mar continúan aumentando.
Los bosques de manglares se están ahogando, advierten científicos de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia, y otros centros de investigación, tras un estudio global que muestra niveles crecientes de dióxido de carbono disuelto y descensos preocupantes de oxígeno en sus aguas.
La investigación, publicada en la revista Geophysical Research Letters, midió concentraciones en 23 áreas de manglares alrededor del planeta y alerta sobre episodios crecientes de "hipoxia hipercápnica", un fenómeno que supone la combinación de bajos niveles de oxígeno y altas concentraciones de CO₂ en aguas costeras.
Graves perjuicios sobre los ecosistemas y las comunidades locales.
El trabajo documenta que la hipoxia hipercápnica ocurre con regularidad: en la mayoría de los sitios estudiados ese estado se registra entre el 34 % y el 43 % del tiempo. Además, los modelos climáticos proyectan que, hacia 2100, el calentamiento y el aumento del CO₂ atmosférico reducirán el oxígeno disuelto entre un 5% y un 35% y aumentarán el CO₂ disuelto entre un 8% y un 60%, cifras que transformarían la química de los "viveros naturales" que forman los manglares.
Los científicos explican que el agua más cálida sostiene menos oxígeno disuelto y que el incremento de CO₂ altera la especiación del carbono en el agua, elevando las concentraciones de carbono inorgánico disuelto. Los pulsos de marea y las condiciones de baja salinidad amplifican estos episodios, que suelen concentrarse durante la bajamar cuando el intercambio con el mar abierto es menor. En esos períodos, la fisiología de peces, crustáceos y larvas queda sometida a un estrés adicional, que puede afectar su crecimiento, reproducción y supervivencia.
Las regiones más vulnerables están en países en desarrollo.
El equipo de investigadores observó que muchos manglares tropicales ya experimentan estos episodios con suficiente frecuencia como para minar la productividad y los servicios ecosistémicos que ofrecen a comunidades costeras: viveros de peces, protección frente a tormentas y captura de carbono. De acuerdo a una nota de prensa, las zonas de baja salinidad y las regiones tropicales cálidas son las más vulnerables, planteando riesgos directos para países en desarrollo, donde millones de personas dependen de la pesca de subsistencia.
Frente a este panorama, los científicos recomiendan monitoreos continuos de la química del agua en manglares, acciones locales para reducir la contaminación orgánica y eutrofización, junto a medidas globales de mitigación de emisiones contaminantes para limitar el calentamiento.
Por: Pablo Javier Piacente / T21.
Sitio Fuente: Levante / Tendencias21