Qué debes saber sobre género y antisemitismo
UNESCO.
Una forma crucial de intolerancia sigue estando poco explorada: la relación entre el odio por cuestiones relativas al género y el antisemitismo.
Este artículo proporciona algunas pistas sobre cómo ambos fenómenos se entrecruzan y qué podemos hacer para luchar contra estas diferentes formas de odio.
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El artículo se publica como parte del proyecto de dos años llevado a cabo por la UNESCO, financiado por la Comisión Europea y respaldado por la OSCE/ODIHR con miras a reforzar los sistemas educativos de los Estados Miembros de la Unión Europea contra el antisemitismo.
El discurso de odio se propaga con una velocidad y un alcance sin precedentes mediante herramientas digitales, en particular a través de las plataformas de redes sociales. La UNESCO invierte en la educación como una potente herramienta con el objetivo de hacer frente a este flagelo.
El análisis puede arrojar luz sobre las sutiles maneras en que las diferentes formas de odio se refuerzan entre sí, intensificando sus repercusiones a escala social. Con mucha frecuencia, consideramos la intolerancia (como el racismo, el sexismo, el odio hacia las personas LGBTQ, etc.) como si cada forma existiera de forma aislada, un enfoque que no logra captar las formas más amplias y complejas en que estos prejuicios interactúan. Para quienes deben hacer frente a múltiples manifestaciones de discriminación, esta carencia en cuanto a la comprensión del fenómeno puede significar que sus experiencias no sean reconocidas y permanezcan sin abordarse.
Antisemitismo y sexismo: una estructura ideológica similar.
Alina Bricman, responsable de Asuntos Europeos de B'nai B'rith International, subraya cómo el antisemitismo y el sexismo tienen una estructura ideológica similar: “Las ideologías de odio suelen aparecer cuando un grupo percibe una pérdida de poder en detrimento de otro. Vemos que estas ideologías sesgadas frecuentemente se sostienen de manera simultánea. Es decir, las investigaciones demuestran que quien tiene creencias sexistas es mucho más propenso a tener prejuicios antisemitas que quien no las tiene, y viceversa”.
Los ataques antisemitas contra las mujeres suelen emplear un lenguaje sexista, como amenazas de violencia sexual e insultos misóginos. Además de deshumanizar, este antisemitismo por razones de género tiene como objetivo infundir miedo, intimidar, humillar y silenciar. Una investigación realizada por Hope Not Hate y Antisemitism Policy Trust en el Reino Unido de Gran Bretaña identificó que el antifeminismo y la misoginia pueden llevar a las personas hacia el antisemitismo y otras formas de racismo. Esto demuestra que, en los últimos años, la extrema derecha, en particular, se ha vuelto cada vez más hábil a la hora de canalizar la misoginia y el antifeminismo hacia el antisemitismo y otras formas de racismo.
Cómo el antisemitismo afecta tanto a las mujeres como a los hombres.
La Dra. Mie Astrup Jensen investiga las experiencias y prácticas que han vivido mujeres judías queer. Mediante sus estudios, Jensen descubrió que el antisemitismo afectaba de manera diferente a las mujeres y a los hombres: las mujeres eran significativamente más propensas que los hombres a declarar que habían sufrido discriminación por cuestiones relativas al sexo o al género. Sin embargo, los hombres eran sistemáticamente más propensos a declarar que habían sufrido antisemitismo, incluyendo agresiones físicas, comentarios amenazantes, gestos ofensivos y acoso en línea.
El discurso antisemita sobre los hombres judíos tiene raíces históricas, en las que circulaban nociones sobre la “debilidad” y la “emasculación” de la masculinidad judía. Estos estereotipos aún persisten en la actualidad. Aunque los hombres judíos suelen ser más identificables porque algunos visten ropa religiosa (como la kipá, el rekel/bekishe y el shtreimel, y llevan payot), especialmente en el caso de los hombres judíos ortodoxos, en la encuesta de la FRA de 2023, las mujeres declararon en mayor proporción que los hombres haber sido víctimas del antisemitismo fuera de Internet en los últimos 12 meses.
En una época en la que el discurso del odio se propaga más rápido que nunca, las redes sociales se han convertido en su amplificador más potente. Una investigación de la UNESCO sobre las tendencias mundiales en materia de violencia en línea contra las mujeres periodistas reveló que el 88 % de las periodistas que se identifican como judías denunciaron haber experimentado violencia en línea, junto con el 81 % de las periodistas que se identifican como negras y el 86 % de las que se identifican como indígenas.
Cuando la identidad judía de una mujer es visible o conocida, el riesgo de padecer abusos y acoso aumenta. “Esto concuerda con muchos estudios existentes que concluyen continuamente que las mujeres son más vulnerables al acoso y la discriminación en público que los hombres”, explica Jensen. Tanto los hombres como las mujeres sufren altos niveles de antisemitismo, la diferencia radica en el grado y en cómo lo experimentan.
Educación, concienciación y empatía.
Alina Bricman destaca que los investigadores y profesionales aún deben prestar aún más atención al antisemitismo por cuestiones relativas al género y a la intersección más amplia entre la misoginia y el antisemitismo. Asimismo, hace un llamamiento a un mayor reconocimiento y empatía.
“El trauma judío, y especialmente el de las mujeres judías, ha sido sistemáticamente ignorado; la violencia sexual contra las mujeres judías israelíes ha sido negada o minimizada por destacados grupos progresistas; la alianza judía en espacios interseccionales ha sido tildada de ‘fachada para desviar la atención’. Esto ha llevado a muchas mujeres judías a sentir aislamiento, soledad y alienación extremos”. La solución que propone es la educación. “El espacio educativo es esencial: necesitamos integrar las perspectivas de género en todas las materias y afianzar la lucha contra el antisemitismo y el sexismo como ingredientes necesarios para la democracia y la paz. En última instancia, se trata de lo básico: debemos denunciar el antisemitismo y el sexismo dondequiera que ocurran”.
Qué hace la UNESCO para abordar el antisemitismo mediante la educación.
La UNESCO aborda el antisemitismo mediante la educación como una inversión educativa a largo plazo con miras a promover los derechos humanos y la ciudadanía mundial. Asimismo, trabaja para contrarrestar el discurso de odio mediante la educación y la alfabetización mediática e informacional, promoviendo las normas internacionales sobre la libertad de expresión con miras a abordar las causas fundamentales del discurso de odio.
Sitio Fuente: UNESCO