¿Imposible de detectar? La “luz negativa” que podría blindar comunicaciones sensibles y revolucionar el encriptamiento de datos

TECNOLOGÍA Y CIBERSEGURIDAD.-

La tecnología hace desaparecer la señal antes incluso de cifrarla: podría ser crucial en defensa, banca y privacidad de la información.

Un diodo termorradiativo capaz de transmitir datos ocultos. / Crédito: UNSW.

Ingenieros australianos han desarrollado una forma innovadora de enviar información oculta que es difícil de interceptar. Utilizando un fenómeno conocido como "luminiscencia negativa", el sistema provoca que las señales se mezclen perfectamente con el fondo de la radiación térmica natural, dando lugar a una nueva alternativa para el encriptamiento de datos.

Un equipo de especialistas de la Universidad de Nueva Gales del Sur y la Universidad de Monash, en Australia, ha desarrollado una técnica capaz de ocultar transferencias de datos haciendo que la señal "desaparezca" dentro del brillo térmico natural, de modo que a simple vista, o incluso con cámaras térmicas convencionales, no parece que se esté transmitiendo nada.

Una tecnología que crea datos "invisibles".

La demostración, explicada en un estudio publicado en la revista Light: Science & Applications, emplea el fenómeno conocido como luminescencia negativa para modular emisiones en el infrarrojo medio y así esconder un mensaje dentro de aquello que parece ser ruido de fondo térmico.

De acuerdo a una nota de prensa, la tecnología se apoya en dispositivos llamados diodos termorradiativos, que pueden alternar rápidamente entre estados que emiten menos radiación que el entorno y estados normales, creando patrones que solamente un receptor diseñado específicamente puede extraer. En otras palabras, la estrategia no solo logra cifrar el contenido, sino camuflar la propia existencia de la transmisión.

En los experimentos de laboratorio, la velocidad lograda fue del orden de 100 kilobytes por segundo con prototipos actuales. Sin embargo, los investigadores sostienen que determinadas mejoras en los emisores y en los materiales podrían llevar la tasa hasta la escala de megabits o incluso gigabits por segundo en el futuro.

Doble capa de seguridad y comunicaciones imperceptibles.

Para construir los prototipos se usaron semiconductores como telururo de cadmio y mercurio, aunque el equipo ya explora alternativas menos tóxicas y la posibilidad de emplear materiales de alta conductividad como el grafeno, para aumentar el rendimiento y la eficacia.

Los ingenieros creen que los cuerpos de defensa, servicios financieros y cualquier organización que necesite comunicaciones seguras podrían beneficiarse de una capa adicional que hace invisible la transferencia, antes incluso de aplicar cifrado tradicional. Aunque la "luz negativa" no sustituye la criptografía, la complementa haciendo que un mensaje oculto puede además viajar cifrado, añadiendo una doble barrera frente a una posible intercepción.

Por: Pablo Javier Piacente / T21.

Sitio Fuente: Levante / Tendencias21