El índice de precios de los alimentos de la FAO sube en marzo al aumentar los costos de la energía por el conflicto en el Cercano Oriente
FAO.
La presión sobre el suministro de fertilizantes y el alza de los precios energéticos añaden incertidumbre a los mercados, pese a una situación en general cómoda de la oferta de cereales a escala mundial.
Cosechando caña de azúcar en Brasil. ©FAO/Giuseppe Bizzarri.
De acuerdo con el último indicador de referencia publicado el viernes por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los precios mundiales de los productos alimenticios subieron en marzo por segundo mes consecutivo, en gran medida debido al alza de los precios energéticos ligada a la escalada del conflicto en el Cercano Oriente.
El Índice de precios de los alimentos de la FAO, que hace un seguimiento mensual de los precios internacionales de un conjunto de productos alimenticios comercializados a escala mundial, se situó en marzo en un promedio de 128,5 puntos, es decir, un 2,4 % más que en febrero y un 1,0 % por encima del nivel alcanzado hace un año.
El Índice de la FAO para los precios de los cereales aumentó un 1,5 % respecto del mes precedente, principalmente a raíz del alza de los precios mundiales del trigo, que subieron un 4,3 % debido al empeoramiento, provocado por la sequía, de las perspectivas de las cosechas en los Estados Unidos de América y a las expectativas de una reducción de la superficie sembrada en Australia a causa del alza de los costos de los fertilizantes. Las cotizaciones mundiales del maíz subieron ligeramente, ya que la abundante disponibilidad mundial compensó la preocupación respecto de la asequibilidad de los fertilizantes y el apoyo indirecto prestado por las perspectivas de aumento de la demanda de etanol ligado al alza de los precios energéticos. El índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz disminuyó un 3,0 % en marzo, impulsado por el calendario de cosecha, una mayor debilidad de la demanda de importaciones y las depreciaciones de moneda frente al dólar de los EE. UU.
“Las subidas de precios desde que comenzó el conflicto han sido modestas, impulsadas principalmente por el alza de los precios del petróleo y amortiguadas por la abundante oferta mundial de cereales”, afirmó el Sr. Máximo Torero, Economista Jefe de la FAO. “Con todo, si el conflicto se prolonga por más de 40 días, con los elevados costos de los insumos y los escasos márgenes actuales, los agricultores tendrán que elegir si seguir cultivando lo mismo pero con menos insumos, si sembrar menos o si pasar a cultivos que requieran menos fertilizantes. Esas decisiones afectarán a los rendimientos futuros y determinarán el suministro de alimentos y los precios de los productos básicos que tendremos lo que queda de este año y todo el año próximo”.
El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO aumentó un 5,1 % desde febrero y se ubicó un 13,2 % por encima del nivel registrado un año antes. Se incrementaron las cotizaciones internacionales de los aceites de palma, soja, girasol y colza, como consecuencia de los efectos derivados de las subidas pronunciadas de los precios del crudo, que impulsaron las expectativas de fortalecimiento de la demanda de biocombustibles.
El índice de precios de la carne de la FAO aumentó un 1,0 % respecto del mes precedente, impulsado por una repentina subida de los precios de la carne de cerdo en la Unión Europea ante el fortalecimiento de la demanda estacional, junto con el alza de los precios mundiales de la carne de bovino, especialmente en el Brasil, donde la reducción de la disponibilidad de ganado limitó los suministros exportables. Los precios de las carnes de ovino y aves de corral disminuyeron, debido en parte a las limitaciones logísticas que restringieron el acceso a los mercados del Cercano Oriente.
El Índice de la FAO para los precios de los productos lácteos aumentó un 1,2 %, principalmente a raíz del alza de las cotizaciones de las leches en polvo ante el descenso estacional de la oferta en Oceanía. Los precios internacionales del queso siguieron disminuyendo en la Unión Europea, impulsados por el aumento de la producción y la debilidad de la demanda de exportaciones, mientras que subieron en Oceanía por los motivos opuestos.
El índice de precios del azúcar de la FAO aumentó un 7,2 % en marzo. Las crecientes expectativas de que el Brasil, principal exportador de azúcar, utilizaría más caña de azúcar para producir etanol con objeto de contrarrestar el alza de los precios internacionales del crudo contrarrestaron la situación en general favorable de la oferta en la campaña actual, sustentada por la buena marcha de las cosechas en la India y Tailandia.
Puede consultarse más información aquí.
La siembra de trigo sin precedentes en Asia meridional compensa en parte los descensos en otras regiones
La FAO también dio a conocer hoy evaluaciones actualizadas sobre la producción mundial de trigo y maíz en 2026, que parecen encaminarse a una modesta caída respecto de los niveles elevados alcanzados, aunque se mantendrán por encima de los últimos promedios quinquenales.
Dado que ya se ha sembrado la mayor parte del cultivo mundial de trigo, la FAO pronostica que las cosechas de todo el mundo ascenderán a 820 millones de toneladas, lo que supone una caída del 1,7 % respecto del año precedente. Se calcula que la bajada de los precios y las condiciones atmosféricas adversas pondrán un freno a la producción de trigo en los Estados Unidos de América, la Federación de Rusia y la Unión Europea, mientras que se prevé que la producción en la India alcanzará un máximo histórico. Según el pronóstico, el aumento de las precipitaciones mejorará el rendimiento y la producción general en toda África del Norte, la República Islámica del Irán y Türkiye.
Sin embargo, de acuerdo con la nueva Nota informativa sobre la oferta y la demanda de cereales, la escalada del conflicto en el Cercano Oriente, con la consiguiente alza de los precios de la energía y los fertilizantes y las interrupciones en la producción y las rutas de la cadena de suministro, así como la perspectiva de que algunos agricultores se planteen pasar a cultivos que requieran menos fertilizantes, ha añadido incertidumbre a las perspectivas relativas al trigo y el maíz.
La cosecha de maíz ya está en marcha al sur del ecuador, y se prevé que la producción será superior al promedio en la Argentina, el Brasil y Sudáfrica.
La FAO también ha actualizado varios pronósticos, según los cuales la producción mundial de cereales en 2025 alcanzará los 3 036 millones de toneladas, es decir, un 5,8 % más que el año precedente. Se prevé que la producción mundial de arroz aumentará un 2,0 %, impulsada por Bangladesh, el Brasil, China, la India e Indonesia, y establecerá un récord de 563,3 millones de toneladas.
De acuerdo con las previsiones, la utilización mundial de cereales en 2025/26 subirá un 2,4 % respecto del año precedente y ascenderá a 2 945 millones de toneladas, mientras que es probable que las reservas mundiales de cereales aumenten un 9,2 % y alcancen los 951,5 millones de toneladas. Se prevé que el coeficiente reservas‑utilización de cereales a escala mundial al final de las campañas de 2025/26 se situará en el 32,2 %, lo que subraya aún más la situación en general cómoda de la oferta. El pronóstico de la FAO acerca del comercio mundial de cereales en 2025/26 asciende a 505,3 millones de toneladas.
Puede consultarse más información aquí.
El Sistema de información sobre el mercado agrícola (SIMA), que alberga la FAO, también publicó el viernes su boletín mensual sobre el mercado, Market Monitor. Tras señalar que el cierre del Estrecho de Ormuz ha sacudido la economía mundial con notables efectos derivados en el sector agrícola, la nueva edición del informe ofrece más información acerca de los posibles efectos directos e indirectos de la subida de los costos de la energía, los fertilizantes y el transporte en la alimentación y la agricultura.
En una reunión informativa de las Naciones Unidas para la prensa celebrada recientemente, el Sr. Torero, Economista Jefe de la FAO, expuso los riesgos relacionados con el Estrecho de Ormuz en detalle, y la FAO publicó hace poco un informe sobre las repercusiones en el sector agroalimentario mundial del conflicto de 2026 en el Cercano Oriente.
Sitio Fuente: FAO