Convierten un montón de móviles abandonados en un mini centro de datos
TECNOLOGÍA.
La idea busca reducir residuos electrónicos y abaratar infraestructura para educación e investigación.
De chatarra electrónica a mini data center: la idea concretada por investigadores estadounidenses. / Crédito: Tasha Kostyuk en Unsplash.
Un equipo de especialistas de Estados Unidos está transformando teléfonos Pixel retirados en un pequeño centro de datos con bajas emisiones de carbono. La fórmula aprovecha que muchos móviles viejos conservan parte de su capacidad de cálculo, reduce la generación de residuos electrónicos y abre una vía más económica para laboratorios, aulas y proyectos científicos.
Aquello que hasta hace poco era un cajón lleno de teléfonos móviles olvidados puede transformarse en una infraestructura informática útil: investigadores de la Universidad de California en San Diego, con apoyo de Google, trabajan en una plataforma construida a partir de 2.000 teléfonos Pixel retirados, que servirá como centro de datos de bajo coste y escasas emisiones para cientos de estudiantes e investigadores. La propuesta apunta a reducir el crecimiento del consumo digital y aborda el problema cada vez mayor de la basura electrónica.
Aplicaciones prácticas y concretas.
El eje de la idea está en que muchos móviles siguen teniendo intacto el "corazón" del dispositivo: procesador, memoria y almacenamiento. Antes de reutilizarlos, el equipo retira elementos que ya no aportan valor en un entorno de servidor, como pantalla, batería, cámara, altavoces y carcasa. Después reemplaza el sistema operativo Android por una distribución general de Linux y organiza las tareas con Kubernetes, un sistema de orquestación pensado para coordinar múltiples nodos de forma automática.
Según una nota de prensa, el rendimiento por núcleo de los procesadores de smartphones modernos puede igualar o superar al de algunos servidores en determinadas pruebas. En concreto, entre 25 y 50 teléfonos equivalen aproximadamente a un servidor moderno, aunque el resultado depende de la carga de trabajo. Esa comparación explica por qué un conjunto de móviles reciclados puede ser útil para tareas específicas y no solo como experimento de laboratorio.
2.000 móviles para montar un centro de datos "low cost". / Crédito: Krzysztof Kowalik en Unsplash.
El centro de datos "low cost" podría alimentar 100 aulas en simultáneo.
Los expertos comprobaron que, para ciertos escenarios, la reutilización de dispositivos puede mejorar la eficiencia de carbono frente a fabricar hardware nuevo. También señalaron las limitaciones, como la vida útil de las baterías, la fiabilidad del almacenamiento y la dificultad de escalar a sistemas de mayor magnitud.
La idea no apunta a reemplazar los gigantescos centros de datos de la nube ni a competir con la infraestructura usada para IA a gran escala, según explica Tom's Hardware. Su valor está en abaratar estas tecnologías para universidades, laboratorios, aplicaciones de aula y proyectos que no necesitan hardware de mayor potencia.
Según estiman los científicos a cargo del proyecto, un clúster de 20 teléfonos móviles antiguos podría sostener aplicaciones para una clase de más de 75 alumnos, mientras que el despliegue completo de 2.000 móviles podría alimentar un centenar de clases simultáneas.
Por: Pablo Javier Piacente / T21.
Sitio Fuente: Levante / Tendencias21