Los microbots de algas pueden ser un arma vital contra el cáncer de vejiga

CIENCIAS DE LA VIDA Y TECNOLOGÍA.-

Un estudio preclínico en ratones muestra que estos biohíbridos aumentan más de diez veces la penetración del medicamento y reducen la carga tumoral a menos del 3 %.

Microbots de algas: la nueva vía prometedora contra el cáncer de vejiga. / Crédito: SHVETS / Pexels.

Pequeños robots basados en algas y guiados por imanes podrían mejorar el tratamiento del cáncer de vejiga al impulsar la administración de medicamentos de quimioterapia a los tumores, según afirma un equipo de investigadores. La tecnología podría abrir una vía menos invasiva y más eficaz contra un cáncer cuya terapia local sigue chocando con barreras biológicas difíciles de superar.

El cáncer de vejiga figura entre los diez tumores más frecuentes del mundo y suele tratarse con cirugía y con instilación intravesical: esto supone la administración directa del medicamento dentro de la vejiga mediante un catéter. El problema es que aunque el fármaco entra en la cavidad, le cuesta atravesar en profundidad el tejido tumoral, reduciendo su eficacia y obligando a prolongar el tratamiento o a recurrir a dosis mayores.

Para superar ese inconveniente, investigadores de la Universidad de Edimburgo, en Escocia, y de la Universidad de Xiamen, en China, han diseñado unos microbots biohíbridos fabricados a partir de microalgas magnéticas. Estas diminutas estructuras aprovechan una arquitectura nanoporosa, que permite cargar el fármaco y liberarlo de manera controlada justo donde se necesita.

Múltiples beneficios y ventajas.

Además, son biocompatibles, biodegradables y potencialmente escalables, algo que las convierte en una plataforma interesante para futuras aplicaciones médicas. De acuerdo a una nota de prensa y al estudio publicado en la revista Nature Nanotechnology, la clave del sistema está en su combinación de navegación inteligente e impulso magnético.-

Con el apoyo de imágenes en tiempo real, los científicos pueden dirigir el grupo de microbots dentro de la vejiga y hacerlos alternar entre fases de transporte y de liberación del medicamento. Ese movimiento coordinado, parecido al de un banco de peces o una bandada de aves, permite que el fármaco se distribuya con más eficacia por zonas del tumor a las que la quimioterapia convencional apenas llega.

Los investigadores apuntan a una futura aplicación clínica, aunque aún hacen falta más pruebas y revisiones. / Crédito: Universidad de Edimburgo.

Pruebas prometedoras.

En pruebas con ratones, el resultado fue llamativo: la penetración del fármaco aumentó en más de diez veces respecto al tratamiento estándar y, tras una semana de terapia, la carga tumoral cayó a menos del 3 % de la observada en el grupo bajo terapia convencional.

El estudio también señala que no se detectó toxicidad sistémica relevante en esa fase preclínica. Además, el tratamiento pudo completarse en unos 30 minutos, frente a los tiempos más largos que suelen requerir las alternativas habituales.

Aunque se trata de una prueba en animales y todavía hacen falta más validaciones preclínicas y una revisión regulatoria antes de pensar en ensayos clínicos en pacientes humanos, estos microbots de algas podrían convertirse en una herramienta valiosa para mejorar la eficacia y la seguridad de la quimioterapia en cáncer de vejiga.

Por: Pablo Javier Piacente / T21.

Sitio Fuente: Levante / Tendencias21