Esperma cultivado en laboratorio: un avance que acerca nuevas soluciones contra la infertilidad

CIENCIAS DE LA VIDA / BIOLOGÍA REPRODUCTIVA.-

Un estudio marca un primer paso para reproducir en el laboratorio fases clave de la formación de espermatozoides humanos.

¿Es posible producir esperma humano a partir de células madre en el laboratorio? / Crédito: Juergen Berger/Science Photo Library.

Un equipo científico ha logrado generar en laboratorio células muy cercanas al esperma a partir de células madre, un avance que podría transformar el tratamiento de la infertilidad masculina.

Parece un procedimiento de ciencia ficción, pero no lo es: células sanguíneas reprogramadas en el laboratorio, convertidas después en precursores de espermatozoides humanos y alojadas en una diminuta estructura biológica cultivada sobre el riñón de un ratón.

Es el proceso que se describe en un estudio publicado en la revista Cell Stem Cell, liderado por investigadores de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, en un nuevo paso en la generación de células germinales masculinas a partir de células madre humanas y de primates no humanos.

El laboratorio logra reproducir condiciones básicas para la producción de esperma.

La investigación parte de entender que el proceso por el cual se forman los espermatozoides sigue siendo muy difícil de reproducir fuera del cuerpo. Según publica Nature, los autores desarrollaron un sistema para diferenciar células madre pluripotentes inducidas humanas en células parecidas a las germinales primordiales.

Luego, esas células se autoorganizan con células testiculares fetales de ratón dentro de estructuras tipo túbulo seminífero en un modelo denominado xrTestis, y al trasplantarlas en ratones inmunodeprimidos generan células germinales masculinas hasta fases de inicio de la producción de esperma.-

Ese progreso no equivale todavía a fabricar esperma funcional capaz de fecundar un óvulo, pero sí acerca el objetivo. El avance muestra que es posible empujar células humanas muy cerca de la línea de producción de espermatozoides. En otras palabras: el laboratorio ya puede imitar una parte sustancial del entorno testicular necesario para iniciar el proceso.

Los investigadores mezclaron células no reproductivas de testículos de ratón (cian) con espermatozoides inmaduros de macaco (rojos y verdes) y las trasplantaron a una bolsa en un riñón de ratón. Un mes después del trasplante, las células del ratón se habían dispuesto en estructuras tubulares como las de los testículos. / Crédito: Whelan, EC. et al./ Cell Stem Cell (2026).

Opciones terapéuticas actualmente inexistentes.

Para hombres con azoospermia, o sea la ausencia de espermatozoides en el semen, o para pacientes que han perdido su fertilidad tras tratamientos oncológicos, disponer de una fuente celular alternativa podría abrir opciones terapéuticas hoy inexistentes o muy limitadas.

Además, el trabajo incluye modelos con primates no humanos, un detalle importante porque las aplicaciones clínicas futuras exigirán demostrar que la técnica funciona con seguridad y estabilidad biológica más allá de los roedores.

Sin embargo, el estudio representa un avance de base, no una solución inmediata. Quedan por resolver la maduración completa de las células, los riesgos de usar células reprogramadas y, principalmente, los límites éticos y regulatorios de una tecnología que toca una frontera sensible de la reproducción asistida.

Por: Redacción T21.

Sitio Fuente: Levante / Tendencias21