Realizan el primer trasplante de España entre dos personas con VIH

España: CIENCIAS DE LA SALUD.-

El trasplante de riñón, realizado con cirugía robótica, ha sido posible gracias a la nueva normativa aprobada el año pasado, que deroga una prohibición vigente durante casi cuatro décadas.

Los profesionales realizaron una intervención programada que se prolongó durante cuatro horas. / Hospital Universitari Vall d'Hebron.

Dos hombres de mediana edad han protagonizado el primer trasplante de órganos entre dos personas con VIH realizado en España. El receptor padecía una glomerulonefritis crónica, no relacionada con el VIH, que se complicó hasta el punto de requerir un trasplante renal. El Hospital Universitari Vall d'Hebron fue centro que llevó a cabo la intervención: un trasplante renal de donante vivo mediante cirugía robótica.

La terapia antirretroviral (TAR) combinada ha transformado la infección por VIH en una enfermedad crónica tratable, con una esperanza de vida similar a la de la población general. Por este motivo, las personas con VIH en tratamiento, con carga viral suprimida o un buen control del virus, presentan problemas de salud equiparables a los del resto de la población.

"En 1981 fuimos el primer hospital de España en diagnosticar a un paciente con VIH y, ahora, 45 años después, hemos realizado el primer trasplante del país entre dos personas con VIH. Albert Salazar, gerente del Hospital Universitari Vall d'Hebron.

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Un hito médico.

En España, la orden que autoriza el trasplante entre donantes y receptores con VIH fue aprobada en 2025, derogando una normativa de 1987 que lo prohibía. Desde 2005, las personas con VIH ya podían recibir órganos procedentes de donantes sin VIH, siempre que cumplieran una serie de requisitos, como tener una carga viral indetectable o suprimible mediante tratamiento antirretroviral y no haber presentado infecciones oportunistas, salvo la tuberculosis, la candidiasis esofágica o la neumonía por Pneumocystis jirovecii.

"Nuestro objetivo no es solo aumentar las oportunidades de trasplante, sino también hacer efectivo el derecho de las personas con infección por VIH a ser donantes de órganos si así lo desean". Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la ONT

“Desde la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) hemos impulsado el cambio normativo que ha hecho posible el trasplante de órganos entre personas con VIH, junto con un protocolo nacional que garantiza su desarrollo de forma segura y homogénea. Nuestro objetivo no es solo aumentar las oportunidades de trasplante, sino también hacer efectivo el derecho de las personas con infección por VIH a ser donantes de órganos si así lo desean”, afirma Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la ONT.

“Cada año, alrededor de 50 personas con VIH esperan un órgano: 30 un trasplante renal, 15 un trasplante hepático y cinco un trasplante de corazón, pulmón o páncreas, según datos de la ONT”, explica Albert Sandiumenge, coordinador de Programas de Donación y Trasplantes de Vall d'Hebron. 

Avance social.

“Gracias al tratamiento antirretroviral, una infección por VIH bien controlada ya no representa hoy un obstáculo para que un trasplante tenga éxito entre pacientes con VIH adecuadamente seleccionados. Que las personas con infección por VIH puedan ser donantes supone un avance muy importante en términos de derechos, igualdad e inclusión para este colectivo”, destaca Jordi Navarro, médico adjunto del Servicio de Enfermedades Infecciosas.

En Europa, el trasplante de órganos entre personas con infección por VIH está expresamente autorizado en seis países, entre ellos España desde 2025

El primer trasplante entre dos personas con VIH se realizó en 2008 en la República de Sudáfrica y fue, precisamente, un trasplante renal. Ante los buenos resultados obtenidos, tanto en supervivencia de los pacientes como por la ausencia de fracasos virológicos e infecciones oportunistas relacionadas con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), otros países comenzaron a autorizar los trasplantes entre donantes y receptores con VIH.

En 2013, Estados Unidos aprobó la ley HOPE (HIV Organ Policy Equity Act), que autoriza este tipo de trasplantes en el marco de estudios clínicos. Desde noviembre de 2024, los trasplantes de riñón e hígado entre personas con VIH forman parte de la práctica clínica habitual en Estados Unidos.

En Europa occidental, la mayoría de los países permiten los trasplantes entre donantes y receptores con VIH. En concreto, el trasplante de órganos entre personas con infección por VIH está expresamente autorizado en seis países, entre ellos España desde 2025; prohibido en 11 y no regulado en 18. Hasta la fecha, se ha realizado un número limitado de trasplantes entre personas con VIH en países europeos, principalmente en Italia, Reino Unido y Francia.

Cirugía robótica.

“Los resultados de los trasplantes en personas con VIH son comparables a los de la población general gracias a los avances en la terapia antirretroviral, al control eficaz de la coinfección por el virus de la hepatitis C y a la experiencia de los equipos clínicos especializados”, señala el Francesc Josep Moreso, jefe de sección de la Unidad de Trasplante Renal, que ha podido llevar a cabo este trasplante entre dos personas con VIH tras la autorización de la ONT, posible gracias al cambio normativo.

"Los resultados de los trasplantes en personas con VIH son comparables a los de la población general gracias a los avances en la terapia antirretroviral, al control eficaz de la coinfección por el virus de la hepatitis C y a la experiencia de los equipos clínicos especializados". Francesc Josep Moreso, jefe de sección de la Unidad de Trasplante Renal

Los profesionales del Servicio de Urología, liderados por el Dr. Enric Trilla, realizaron una intervención programada que se prolongó durante cuatro horas.

“El trasplante renal de donante vivo ofrece mejores resultados que el de donante fallecido también en personas con infección por VIH. Además, el hecho de que se realizara mediante cirugía robótica supone un menor impacto físico para el paciente que la cirugía convencional, ya que reduce el riesgo de infección, favorece la recuperación postoperatoria y disminuye las complicaciones de la pared abdominal”, explica Enric Trilla, jefe del Servicio de Urología.

Sitio Fuente: SINC