¿Qué pasaría si se detiene la corriente del Golfo?

CIENCIAS DE LA TIERRA / CLIMATOLOGÍA.-

Imagínate que el radiador que mantiene caliente a todo un continente se apagara de golpe.

Eso es, a grandes rasgos, lo que ocurriría si la corriente del Golfo —y el sistema más amplio de corrientes al que pertenece— colapsara por completo. Lo que antes era el argumento de una película de ciencia ficción de Hollywood, hoy es una de las mayores preocupaciones de la comunidad científica internacional.

Foto: R. Curry, Woods Hole Oceanographic Institution/Science/USGCRP

Pero ¿qué es exactamente este fenómeno, por qué está en peligro y cómo alteraría radicalmente la vida en la Tierra?

El motor térmico del Atlántico: ¿Qué es la AMOC?.

Para entender el peligro, primero debemos aclarar los términos. Científicamente, la corriente del Golfo es solo una parte de un sistema mucho más grande llamado AMOC (Circulación Meridional de Volcamiento del Atlántico, por sus siglas en inglés).

Este sistema funciona como una gigantesca cinta transportadora oceánica. Lleva agua cálida y salada desde los trópicos hacia el norte del Atlántico. Al llegar allí, el agua se enfría, se vuelve más densa y se hunde, regresando hacia el sur por las profundidades del océano. Este movimiento constante distribuye el calor por el planeta y es la razón principal por la que Europa goza de un clima notablemente templado en comparación con otras regiones situadas a la misma latitud, como Canadá o Siberia.

El detonante: ¿Por qué podría detenerse?.

El motor de la AMOC depende del equilibrio entre el agua fría/salada (que se hunde) y el agua cálida/dulce. El problema actual es el calentamiento global.

El aumento de las temperaturas está acelerando el deshielo de Groenlandia y vertiendo gigantescas cantidades de agua dulce en el norte del Atlántico. Al ser menos densa que el agua salada, esta masa de agua dulce actúa como un "tapón", impidiendo que el agua de la corriente se hunda. Si el agua no se hunde, la cinta transportadora se frena. Los modelos climáticos más recientes sugieren que la AMOC ya se encuentra en su punto más débil de los últimos mil años.

Las consecuencias globales de un colapso total.

Si la cinta transportadora se detiene por completo, las repercusiones no serían locales, sino un efecto dominó global que transformaría el clima de la Tierra en pocas décadas.

1. El gran enfriamiento de Europa.

Al contrario de lo que dicta la lógica del calentamiento global, si la AMOC se detiene, Europa se congelaría. Las temperaturas medias del continente europeo podrían desplomarse entre 5 °C y 15 °C en cuestión de décadas. Países como el Reino Unido, Irlanda o Escandinavia sufrirían inviernos extremos y veranos mucho más cortos, alterando por completo la agricultura y la infraestructura urbana.

2. Caos en las lluvias tropicales y el monzón.

El calor que ya no viaja hacia el norte se acumularía en el hemisferio sur. Esto provocaría un desplazamiento de la Zona de Convergencia Intertropical (la franja de lluvias que alimenta los trópicos). Las consecuencias serían devastadoras: sequías extremas en la selva amazónica y alteraciones severas en los monzones de Asia y África, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de miles de millones de personas.

3. Subida drástica del nivel del mar en América del Norte.

Al detenerse el flujo de agua hacia el norte, el agua acumulada "empujaría" contra la costa este de los Estados Unidos. Ciudades como Nueva York, Boston y Miami verían una subida adicional y acelerada del nivel del mar, aumentando drásticamente la gravedad de las inundaciones por huracanes.

¿Estamos cerca del punto de no retorno?

Esta es la pregunta del millón de dólares. Durante mucho tiempo, el IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático) consideró que un colapso total en el siglo XXI era "poco probable". Sin embargo, estudios publicados en los últimos años por oceanógrafos europeos utilizando datos observacionales sugieren que el punto de inflexión podría estar mucho más cerca de lo que pensábamos, abriendo la posibilidad de un colapso en las próximas décadas si las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando al ritmo actual.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings