Efecto dominó de aumento grande de temperatura a partir de uno pequeño
CIENCIAS DE LA TIERRA / CLIMATOLOGÍA.
En una investigación climática reciente, se ha llegado a la conclusión de que un pequeño aumento de temperatura puede provocar una especie de reacción en cadena cuyo resultado final es un aumento de temperatura muchísimo mayor que el actual. Y han descubierto que un caso así ya ocurrió hace unos 304 millones de años.
Un iceberg derritiéndose en el océano Antártico. Foto: Michael Miller.
El estudio es obra de un equipo integrado, entre otros, por Thomas Algeo, de la Universidad de Cincinnati en Estados Unidos, y Le Yao, del Instituto de Geología y Paleontología de Nankín, adscrito a la Academia China de Ciencias.
El caso de efecto dominó climático estudiado por el equipo comenzó con un pequeño aumento en las temperaturas globales de la superficie del mar, y condujo a uno mucho mayor alimentado por la liberación de metano a la atmósfera por culpa del derretimiento del permafrost.
El metano es un potente gas de efecto invernadero, como también lo es el dióxido de carbono.
El permafrost (denominado también permahielo) es, a grandes rasgos una capa subterránea de tierra o roca con hielo y materia orgánica atrapada, que, estando lo bastante resguardada de los rayos del Sol puede en su mayor parte permanecer congelado de manera ininterrumpida durante periodos muy largos, hasta del orden de miles de años.
Posiblemente desencadenada por un pico de actividad volcánica y favorecida por una variación cíclica en la forma de la órbita terrestre que influye en la distribución de la radiación solar, una modesta liberación de carbono superó un punto de inflexión climático que provocó una liberación masiva de más carbono y un calentamiento global transitorio pero fuerte.
Esta clase de calentamiento rápido en la Tierra suele ocurrir mediante un mecanismo que se denomina "efecto invernadero". Este efecto se produce cuando la atmósfera presenta altas concentraciones de metano y dióxido de carbono, gases que atrapan y retienen el calor.
En el citado caso de hace 304 millones de años, las temperaturas de la superficie del mar a nivel mundial aumentaron más de 7 grados centígrados. El cambio se produjo a lo largo de decenas de miles de años a un ritmo de aproximadamente una décima de grado cada 1000 años. En comparación, el aumento en la temperatura de la superficie del mar que se ha producido durante los últimos 100 años es de casi 1 grado centígrado.
Los autores del estudio advierten que un incremento inicial comparable en la actualidad podría acelerar el derretimiento del permafrost, liberando carbono atrapado que podría crear un circuito de retroalimentación positiva con el resultado de acelerar aún más el calentamiento global, disparándolo hasta cotas impensables.
El estudio se titula “A transient global warming event during Earth’s penultimate icehouse”. Y se ha publicado en la revista académica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Por: Redacción.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings