Cómo la pesca de arrastre devasta las comunidades bentónicas
CIENCIAS DE LA VIDA / ECOLOGÍA.
Bajo la superficie de nuestros océanos existe un mundo silencioso que sostiene la vida marina global: el bentos.
Las comunidades bentónicas, formadas por organismos que habitan el sedimento del fondo marino —desde corales de profundidad y esponjas hasta moluscos y anélidos—, actúan como los cimientos de los ecosistemas oceánicos. Sin embargo, una de las prácticas pesqueras más extendidas y destructivas del mundo, la pesca de arrastre de fondo, está reduciendo a escombros estos bosques sumergidos a una velocidad alarmante.
Foto: NOAA.
¿Qué es la pesca de arrastre de fondo y cómo actúa?
La pesca de arrastre de fondo es una técnica comercial que consiste en remolcar pesadas redes provistas de cadenas y pesas metálicas (llamadas "puertas") directamente sobre el lecho marino. Estas estructuras, que pueden pesar varias toneladas, actúan como autopropulsadas excavadoras oceánicas diseñadas para capturar especies de alto valor comercial como gambas, merluzas o lenguados.
El problema radica en que este arte de pesca no es selectivo: al arrasar la capa superficial del sedimento, destruye mecánicamente todo lo que encuentra a su paso.
Consecuencias directas sobre las comunidades bentónicas.
Las implicaciones ecológicas del arrastre sobre el fondo marino son profundas y alteran el funcionamiento biológico del océano en múltiples niveles:
- Destrucción física del hábitat biogénico: Organismos estructuradores como los corales de agua fría (Madrepora oculata, Lophelia pertusa) y las praderas de fanerógamas marinas tardan décadas o siglos en crecer. Una sola pasada de una red de arrastre puede fracturar y aplastar estas estructuras en segundos, eliminando las zonas de cría y refugio para cientos de especies.
- Resuspensión de sedimentos y asfixia: El arrastre levanta gigantescas nubes de limo y arcilla que permanecen en suspensión durante días. Esta turbidez bloquea la luz solar necesaria para las especies fotosintéticas y atora los sistemas filtradores de moluscos, esponjas y bivalvos, provocando su muerte por asfixia.
- Captura incidental y pérdida de biodiversidad (Bycatch): Gran parte de los organismos bentónicos capturados —estrellas de mar, erizos, corales y peces no comerciales— no tienen valor en el mercado y son devueltos al mar muertos o agonizantes.
- Alteración biogeoquímica del suelo marino: El fondo marino es un almacén masivo de carbono orgánico. Al remover el sedimento, la pesca de arrastre expone ese carbono atrapado, acelerando su mineralización a dióxido de carbono (CO2), lo que contribuye a la acidificación del agua y reduce la capacidad del océano para mitigar el cambio climático.
Cambios en la estructura de la comunidad marina.
El impacto no termina con la destrucción inmediata; la composición de especies cambia radicalmente. Las especies de crecimiento lento y vida larga (como corales y esponjas) son reemplazadas por organismos oportunistas de ciclo de vida corto y rápido crecimiento (como ciertos gusanos poliquetos). Este fenómeno empobrece la red trófica y reduce la resiliencia del ecosistema ante futuras perturbaciones.
Soluciones y el camino hacia la conservación marina.
La evidencia científica es contundente: la conservación del bentos exige medidas regulatorias inmediatas y firmes:
- Creación y ampliación de Áreas Marinas Protegidas (AMP): Prohibir de forma estricta el arrastre en zonas de elevada vulnerabilidad biológica, como cañones submarinos y arrecifes de coral profundo.
- Transición hacia artes de pesca sostenibles: Fomentar el uso de técnicas selectivas y de bajo impacto (pesca con trampa, palangre de fondo o redes de enmalle).
- Restricción por profundidad: Implementar vedas permanentes que impidan el arrastre por debajo de ciertas cotas de profundidad para salvaguardar hábitats no cartografiados.
Proteger las comunidades bentónicas no es solo una cuestión de conservación ecológica; es la única garantía para asegurar la sostenibilidad de las propias pesquerías y la salud climática del planeta a largo plazo.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings