Doscientas mil vueltas a la Tierra y sigue escrutando el cosmos

ASTRONÁUTICA / ASTRONOMÍA.-

El telescopio espacial Hubble completó recientemente su órbita número doscientos mil alrededor de la Tierra, lo que supone otro nuevo hito para un observatorio que sigue transformando nuestro conocimiento del universo.

Esta fotografía del cúmulo de galaxias MACS J0417, tomada por el Hubble, es parte de repetidas observaciones para captar, cuando ocurra, la reaparición de la supernova Atenea, reaparición que puede ayudar a los astrónomos a medir la tasa de expansión del universo. Imagen: NASA, ESA, STScI, M. Pascale (UCLA). Procesamiento de la imagen: J. DePasquale (STScI). 

Este telescopio espacial, de la NASA y la ESA, respectivamente las agencias espaciales estadounidense y europea, marcó un antes y un después en las observaciones astronómicas efectuadas desde el espacio.

El Hubble, desde su lanzamiento al espacio en 1990, ha recorrido unos 8000 millones de kilómetros alrededor de la Tierra, y ha realizado 1,7 millones de observaciones.

En esta órbita número 200 000, el Hubble completó una observación sobre una de las cuestiones que mejor definen el origen de su nombre. El telescopio se llama Hubble en honor del astrónomo estadounidense Edwin P. Hubble (1889-1953) quien confirmó que el universo está expandiéndose, sentando con ello las bases para la teoría del Big Bang. Y la citada observación completada en la órbita doscientos mil tuvo por finalidad ayudar a medir el ritmo de expansión del universo, que también se denomina “constante de Hubble”.

La observación se hizo gracias a la capacidad del telescopio de mirar a las mismas regiones del cielo a lo largo del tiempo para captar cambios significativos; en este caso, se busca la "reaparición" de una supernova llamada Athena.

El enorme cúmulo de galaxias MACS J0417, situado en la parte centro-izquierda de la fotografía que acompaña a este artículo, actúa como una lente gravitacional que curva y amplifica la luz proveniente de objetos situados mucho más atrás. Debido a este efecto, la luz de una supernova puede llegar a la Tierra a través de múltiples trayectorias, lo que provoca que, desde la perspectiva visual de la Tierra, la misma explosión estelar aparezca más de una vez en momentos separados por meses o incluso años, dependiendo del camino recorrido. Se prevé que la supernova Athena (descubierta en 2025 por el telescopio espacial James Webb de la NASA) reaparezca en algún momento entre ahora y principios de marzo de 2027. Medir los tiempos de reaparición de Athena puede ayudar a los investigadores a calcular y cartografiar la masa de MACS J0417 y a profundizar en el ritmo de expansión del universo.

Tras más de 36 años en el espacio, el Hubble sigue alcanzando nuevas cotas de productividad e impacto científicos. La magnífica capacidad del Hubble para observar y analizar la luz en longitudes de onda ultravioleta y visible complementa las capacidades de los telescopios espaciales James Webb y Roman. Como resultado, la demanda de tiempo de observación con el Hubble sigue siendo elevada, ya que los astrónomos solicitan cada año unas siete veces más tiempo de observación del que hay disponible.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings