Sentinel-3C envía sus primeras imágenes de la Tierra

ASTRONÁUTICA / CIENCIAS DE LA TIERRA Y EL ESPACIO / CLIMATOLOGÍA.-

El satélite Sentinel-3C de Copernicus, que fue lanzado al espacio el mes pasado, ha enviado sus primeras imágenes y mediciones obtenidas por dos de sus instrumentos principales.

Se trata de un importante hito que confirma el correcto funcionamiento del satélite y marca el inicio de su misión de supervisar el estado de los océanos, las masas terrestres, la criosfera y la atmósfera de la Tierra.

Esta fotografía, una de las primeras tomadas por el satélite Sentinel-3C, muestra una impresionante vista en color natural de Italia. La imagen se extiende desde el sur de Alemania, en el norte, hasta Sicilia y el sur del Mediterráneo. Justo por encima del centro de la imagen, la amplia y llana extensión del valle del Po, el corazón agrícola de Italia, destaca en tonos marrones y verdes. Inmediatamente al norte, los Alpes nevados contrastan de forma espectacular con las tierras bajas, y sus brillantes cumbres destacan claramente sobre el paisaje circundante. En el resto de Italia, las variaciones de verde y marrón reflejan diferencias en la vegetación, la agricultura y otros tipos de cobertura del suelo. Al este, las intensas aguas azules del mar Adriático separan Italia de la península balcánica, visible parcialmente en la imagen. A lo largo de la costa oriental de Italia se aprecian variaciones en el color del mar, con aguas de azul más claro junto a la costa. Estas tonalidades más claras se deben probablemente a los sedimentos que los ríos arrastran hasta el mar y que después son transportados a lo largo de la costa. Al oeste de Italia, las oscuras aguas del mar Tirreno rodean las islas de Cerdeña y Sicilia, claramente visibles, mientras que Córcega permanece en gran parte oculta por las nubes. En conjunto, los contrastes de color entre la tierra, las montañas nevadas y las aguas marítimas circundantes ofrecen una vívida imagen desde el espacio de la diversidad del paisaje italiano. Foto: Copernicus Sentinel / ESA. 

Este primer conjunto de datos incluye espectaculares imágenes de Italia, el Ártico y el Caribe captadas por el instrumento OLCI (Ocean and Land Colour Instrument), así como mediciones de la altura de la capa de hielo de Groenlandia y de la superficie oceánica obtenidas mediante su altímetro de radar de apertura sintética.

Sentinel-3C es el tercer satélite de la familia Sentinel-3 y dará continuidad a la misión de proporcionar datos medioambientales esenciales para una amplia gama de aplicaciones.

Como parte de Copernicus, el componente de observación de la Tierra del Programa Espacial de la Unión Europea, los satélites Sentinel-3 están equipados con el mismo conjunto de instrumentos para monitorizar de forma sistemática los océanos, las masas terrestres, la criosfera y la atmósfera.

Sobre los océanos, los Sentinel-3 miden parámetros como la temperatura, el color y la altura de la superficie del mar, así como el espesor del hielo marino. Estos datos contribuyen, por ejemplo, al seguimiento de la contaminación marina y de las olas de calor marinas.

Sobre tierra firme, los satélites de esta familia vigilan sequías e incendios forestales, cartografían los usos del suelo, evalúan el estado de la vegetación y miden la altura de ríos, lagos y capas de hielo polares.

Las observaciones de los Sentinel-3 también proporcionan datos casi en tiempo real para la predicción meteorológica y resultan fundamentales para monitorizar los cambios a largo plazo asociados al cambio climático global.

La Agencia Espacial Europea continúa con la puesta en servicio del Sentinel-3C, un proceso complejo que se prolongará durante unos cinco meses más. Sin embargo, las primeras imágenes que ha captado y enviado a la Tierra ya demuestran que el satélite está funcionando según lo previsto.

Una de las primeras fotografías tomadas por el satélite muestra una impresionante vista en color natural de Italia. La imagen se extiende desde el sur de Alemania, en el norte, hasta Sicilia y el sur del Mediterráneo.

Otra fotografía destacable de entre estas primeras tomadas por el satélite muestra una parte del archipiélago ártico canadiense, al oeste de Groenlandia. Las islas cubiertas de nieve y hielo dominan la escena, con costas escarpadas, profundos fiordos y afloramientos rocosos que crean intrincados patrones. En esta época del año, el hielo marino alcanza su extensión mínima, aunque pueden observarse algunos témpanos fracturados sobre las oscuras aguas abiertas.

El Ártico se está calentando mucho más rápido que la media mundial, lo que provoca un rápido deshielo tanto del hielo terrestre como del hielo marino, que a su vez conduce a un mayor calentamiento mediante bucles de retroalimentación. Los distintos instrumentos de los Sentinel-3 miden el hielo de diferentes maneras, contribuyendo todos ellos a un mejor conocimiento de la evolución climática en estas vulnerables regiones polares.

Otra de estas primeras fotografías es una espectacular vista de una parte del Caribe, con Cuba al sur y las Bahamas hacia la parte superior de la imagen.

Las islas de baja altitud y las regiones costeras de todo el mundo están expuestas al riesgo de la subida del nivel del mar. El altímetro radar de apertura sintética de los Sentinel-3 mide los cambios en la altura de la superficie del mar para ayudar a vigilar el aumento del nivel del mar y contribuir a identificar estrategias de mitigación.

Las mediciones de la altura de la superficie marítima en el océano Atlántico y en el mar Mediterráneo realizadas por el altímetro de radar de apertura sintética del Sentinel-3C demuestran que el altímetro está funcionando bien.

Una vez completada la fase de puesta en servicio, el altímetro contribuirá al seguimiento de los cambios en la altura de la superficie del mar en todo el mundo, complementando los registros a largo plazo de misiones como Sentinel-6 de Copernicus y Jason.

La altimetría satelital de alta precisión ha permitido a los científicos determinar la tasa de subida del nivel medio del mar a escala mundial, que ha sido de una media de 3,64 milímetros al año desde 1999, con una aceleración de dicha tasa de aumento.

El altímetro también medirá los cambios en la altura de lagos, ríos, hielo marino y hielo terrestre, complementando asimismo la futura misión CRISTAL de Copernicus.

El seguimiento de los cambios en la altura de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida es esencial para conocer mejor los efectos del cambio climático global y, de manera importante, para mejorar las previsiones sobre la futura subida del nivel del mar. La pérdida de hielo de estas capas es uno de los principales factores que contribuyen al aumento del nivel del mar, y la altimetría satelital proporciona una valiosa forma de seguir los cambios de su elevación superficial a lo largo del tiempo.

En conjunto, estas primeras adquisiciones de datos realizadas por el Sentinel-3C proporcionan una confirmación temprana del rendimiento del satélite y marcan un paso importante hacia su plena entrada en servicio una vez completada la fase de puesta en marcha.

Acerca de los Sentinel-3.

La serie Sentinel-3 forma parte de Copernicus, el componente de observación de la Tierra del programa espacial de la Unión Europea. En el caso de los satélites Sentinel-3, la ESA es responsable del desarrollo y la implementación de los satélites, así como de las operaciones hasta la finalización de la fase de puesta en servicio. Una vez completada esta fase, la misión Sentinel-3 es gestionada conjuntamente por la ESA y Eumetsat. Eumetsat es responsable de las operaciones rutinarias de los satélites y del suministro de datos marinos y atmosféricos, mientras que la ESA proporciona productos sobre tierra, criosfera, aguas continentales y atmósfera. Juntas, ambas agencias ponen los datos recolectados por la misión a disposición de usuarios de todo el mundo. (Fuente: ESA)

Sitio Fuente: NCYT de Amazings