La deriva polar verdadera de la Tierra puede ser más rápida de lo creído

CIENCIAS DE LA TIERRA / GEOFÍSICA.-

Cuando los procesos tectónicos y del manto de la Tierra, como la deriva continental, redistribuyen la masa, este equilibrio puede verse alterado, lo que provoca que la masa sólida se reoriente con respecto al eje de rotación de la Tierra, un fenómeno conocido como deriva polar verdadera.

La Tierra. Foto: NASA. 

Durante la deriva polar verdadera, la corteza y el manto se desplazan con respecto al eje de rotación de la Tierra, mientras que el núcleo y los cinturones climáticos permanecen fijos a dicho eje.

Por lo tanto, los episodios de deriva polar verdadera de gran magnitud o rápidos podrían provocar cambios importantes en el clima, la biosfera y el campo magnético terrestre.

Sin embargo, determinar si se ha producido una deriva polar verdadera rápida en el pasado resulta complicado, ya que el movimiento tectónico puede imitar la firma de la deriva polar verdadera.

En estudios anteriores se ha llegado a conclusiones contradictorias sobre la incidencia de este fenómeno en el pasado, que van desde una deriva polar verdadera insignificante o lenta hasta breves episodios de reorientación rápida y a gran escala.

Ahora, un equipo encabezado por Mathew Domeier, de la Universidad de Oslo en Noruega, ha completado un estudio en el que estos científicos presentan una nueva forma de detectar una deriva polar verdadera de gran velocidad mediante el análisis de los cambios antiguos del nivel del mar.

Dado que la deriva polar verdadera provocaría patrones predecibles y de alcance mundial de inundación y exposición continental, Domeier y sus colegas analizaron mapas de estos cambios en intervalos de 10 millones de años y utilizaron modelos estadísticos para identificar patrones compatibles con una deriva polar verdadera de tipo rápido a lo largo de los últimos 320 millones de años.

El análisis reveló cuatro intervalos con señales significativas de deriva polar verdadera, entre los que se incluyen el Cretácico medio (hace entre 100 millones de años y 90 millones) y un periodo de transición entre el Jurásico tardío y el Cretácico temprano (hace entre 150 millones de años y 140 millones).

En cambio, hay pocos indicios de una deriva polar verdadera de gran velocidad durante la mayor parte del Cenozoico y no se ha detectado ninguna señal significativa que respalde la idea de que el rápido desplazamiento hacia el norte del supercontinente Pangea estuviera impulsado principalmente por la deriva polar verdadera durante el Carbonífero tardío y el Pérmico, lo que pone en tela de juicio esa explicación propuesta.

El estudio se titula “Quadrupolar sea-level fluctuations reveal episodes of rapid polar wander”. Y se ha publicado en la revista académica Science. (Fuente: American Association for the Advancement of Science)

Sitio Fuente: NCYT de Amazings