Inesperado atajo para averiguar si hay vida en el mar subterráneo de Encélado
ASTROBIOLOGÍA.
Un hallazgo científico ha permitido idear un método fácil para detectar la presencia de vida en el océano subterráneo de Encélado, una de las lunas de Saturno, sin necesidad de perforar la corteza de hielo del satélite hasta unos 20 kilómetros de profundidad para acceder a dicho mar.
En las futuras misiones a Encélado se debería buscar partículas de natrón en los penachos de criovolcanes y en su entorno cercano, donde podrían depositarse granos de mayor tamaño. Los lugares con una presencia significativa de natrón deberían, por tanto, escogerse prioritariamente para la toma de muestras mediante un módulo de aterrizaje convenientemente equipado. Imagen: Liam Perera / Diamond Light Source.
La investigación la ha realizado un equipo encabezado por Liam J. Perera, del sincrotrón DLS (Diamond Light Source) en el Laboratorio Rutherford Appleton del Reino Unido.
Usando uno de los sistemas de dicho sincrotrón, Perera y sus colegas observaron, por vez primera, inclusiones fluidas preservadas dentro de un mineral criogénico conocido como natrón. Este hallazgo sugiere que el natrón de Encélado podría atrapar y preservar material del citado océano, incluyendo potencialmente firmas químicas asociadas con la vida.
Desde ese océano ubicado bajo la superficie congelada de Encélado, asciende material que luego brota desde la superficie, sobre todo desde la de su región polar sur. Esos chorros, parecidos a géiseres, pueden llegar hasta una gran altitud sobre la superficie, alcanzando incluso el espacio por donde una sonda espacial puede volar. Estos “géiseres” proporcionan una vía natural para acceder al material originado en el interior de la luna y tomar muestras sin tener que perforar kilómetros de hielo.
La nueva investigación muestra que, a medida que una solución salina similar a la de Encélado se congela, el decahidrato de carbonato de sodio (natrón) puede cristalizar y atrapar bolsas del fluido original dentro del mineral en crecimiento.
El océano que Encélado tiene bajo su corteza de hielo se mantiene líquido gracias a que allí hay actividad hidrotermal. La presencia de criovolcanes hace que vastos penachos de material emerjan de las profundidades y envíen partículas a gran altitud. Dada su posible habitabilidad, tanto la NASA como la ESA (respectivamente las agencias espaciales estadounidense y europea) están planificando dos misiones espaciales independientes para observar la superficie de Encélado a distancia y también para tomar muestras directamente de ella.
El descubrimiento de que el natrón, que se forma durante la congelación, promueve inclusiones fluidas dentro de su estructura cristalina, y que dichas inclusiones actúan como cápsulas microscópicas que preservan muestras del fluido a partir del cual se formó el cristal, abre la puerta a utilizar el natrón para detectar vida en Encélado.
Si existen formas de vida en Encélado, esos cristales tienen el potencial de atrapar y preservar material biológico.
Las futuras misiones orbitales al sistema de Saturno deberían contar con la capacidad de identificar este mineral de forma remota. Los vehículos que allí aterrizasen o que circulasen por allí deberían hacerlo en sitios que presenten indicios de natrón.
El estudio se titula “Fluid inclusions establish natron as a key astrobiological target on Enceladus”. Y se ha publicado en la revista académica Nature.
Por: Redacción.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings