Trabajar para mercados y no para personas aumenta crisis
C. SOCIALES / EMPRESAS Y NEGOCIOS
- Fred Freundlich, profesor de organización y métodos de investigación en la Facultad de Empresariales de la Mondragón Unibertsitatea, aborda el tema de la universidad como actor estratégico de la economía social.
Fred Freundlich, profesor de organización y métodos de investigación en la Facultad de Empresariales de la Mondragón Unibertsitatea, afirmó que “el sistema convencional de empresa nos lleva a crisis, a una volatilidad tal de un nivel de desigualdad grande, crisis periódicas cada vez más frecuentes y más fuertes”, debido a que “trabajamos para los mercados y no para las personas”.
El experto presentó el tema “Los retos de la universidad como actor estratégico de la economía social”, en la ponencia “Los retos de la universidad como actor estratégico de la economía social”, a invitación del Programa de Servicio Social de la Universidad Iberoamericana.
Temas como la dignidad humana, justicia básica, el trabajo para transformar a las personas y la comunidad, así como la responsabilidad individual y mutua y la innovación, son parte de los valores que se llevan a la universidad y que se enseñan a los estudiantes como parte de su formación.
Freundlich aseguró que desde la visión de Mondragón, en las universidades “hay que plantear una docencia basada en la experiencia, no tanto clases magistrales y exámenes, trabajar dinámicas de grupo, de economía o de empresa, sino introducir a lo largo del plan de estudios, ideas alternativas en diferentes carreras”.
La experiencia cooperativa del grupo Mondragón, aunque parece el nombre de alguna empresa, en realidad se trata de 112 cooperativas y 104 organizaciones que dan empleo a poco más de 74 mil personas en la región de Mondragón, España. Sus cooperativas autónomas e independientes tienen filiales productivas y delegaciones corporativas en 41 países y ventas en más de 150.
La Mondragón Unibertsitatea se considera como una cooperativa más para preparar ingenieros, gestores, prestadores de servicios, entre otros, pero al mismo tiempo se les facilita la experiencia laboral y se busca que el profesor no sólo se encuentre en el aula, sino también en la empresa, además de tener una visión de economía solidaria con grupos marginales.
“Hacen falta debates internos en la universidad antes de empezar un cambio, debates, pactos y acuerdos; habrá muchas diferencias de opinión, llevará tiempo y tiene que haber una base social de apoyo interno. La finalidad es el bien general”, comentó Freundlich, quien realizó su tesis doctoral en Harvard, centrándose en la relación entre la participación en el capital y fenómenos psicológicos y organizacionales en la empresa participada.
La historia de Mondragón marca que en el año 1941 el sacerdote José María Arizmendiarrieta decidió impulsar un proyecto basado en valores, llevado a la empresa y a la comunidad en el País Vasco, en la región denominada Mondragón. Hoy, su visión y trabajo ha impulsado una realidad socioeconómica de carácter empresarial visualizada por personas y para las personas.
Finanzas, industria, distribución y conocimiento son parte de los rubros que tratan de abarcar y lo que anualmente les da una ganancia de 11 mil 875 millones de euros. La idea de crear la Mondragon Unibertsitatea surge con la finalidad de comprometerse solidariamente y usar métodos democráticos para su organización y dirección.
Sitio Fuente: Ibero