Debe redensificarse la ciudad de México: Felipe Gutiérrez, titular de Seduvi

C. APLICADAS / ARQUITECTURA

- Presentan en la Ibero el libro Introducción a los ecosistemas urbanos, escrito por académico de la Maestría en Proyectos para el Desarrollo Urbano.

-
Arq. Felipe Gutiérrez, titular de la Seduvi.

La ciudad de México se debe redensificar, para transitar hacia un modelo más racional y compacto de su territorio, dijo en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México el arquitecto Felipe de Jesús Gutiérrez Gutiérrez, titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) del Gobierno del Distrito Federal.

 

En el marco de la presentación del libro Introducción a los ecosistemas urbanos, realizada en la Ibero, el Arq. Gutiérrez mencionó que si una redensificación se combina con la mezcla de usos de suelo existiría la posibilidad de evitar grandes traslados, pues la población tendría a poca distancia de su residencia sus satisfactores básicos, como empleo, escuelas, centros de salud y áreas recreativas.

Subrayó que la redensificación tiene que darse de manera inteligente, es decir, con respeto a los patrones de ocupación que parten de las preferencias de la propia población, y a las características constructivas que marcan las pautas de cómo reaprovechar el territorio. En ese sentido, hay sectores de la ciudad que probablemente pueden ser susceptibles de permitir la construcción de inmuebles de uno, dos o tres niveles, donde se podría absorber población y evitar que ésta se vaya a la periferia.

Una ciudad compacta contrarrestaría esos procesos de dispersión hacia la periferia, por ejemplo a municipios del Estado de México, en donde por tomarse políticas aisladas se ha estimulado la construcción de vivienda “aunque sea en la mitad de la nada”, lo que genera traslados de dos y tres horas diarias a zonas centrales del DF, en donde los ciudadanos encuentran los satisfactores mencionados.

Gutiérrez comentó que son cien mil habitantes los que al año se van a vivir a la periferia, cada vez más remota, quienes podrían ser absorbidos como población en la ciudad de México con modelos de recuperación de zonas centrales que están subutilizadas, por sus índices de densidad e intensidad de construcción bajos. Dicho reacomodo podría hacerse, por ejemplo, en lugares como Tacubaya, la Doctores, Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta.

Por otra parte, al recordar que la Zona Metropolitana del Valle de México está integrada por las 16 delegaciones del DF y varios municipios mexiquenses y del estado de Hidalgo, el titular de la Seduvi externó que hay una insuficiencia de un marco jurídico para tomar decisiones metropolitanas, y que sería conveniente disponer de una ley de coordinación metropolitana que de manera obligatoria establezca acuerdos.

En su opinión, cuando se coincide en el mismo territorio y espacio en una ciudad, pero con distintas unidades político-administrativas, se debería contar con mecanismos a nivel metropolitano que obliguen a la planeación, programación y presupuestación de obras de común acuerdo.

Con un instrumento jurídico que posibilite acuerdos metropolitanos se podrían tener planes y programas concretos, una cartera de proyectos de índole metropolitana, y con ello garantizar una armonía en todo el territorio del Valle de México.

Ecosistemas urbanos.

Respecto al libro Introducción a los ecosistemas urbanos, escrito por el doctor Leonardo Martínez Flores, profesor de la Maestría en Proyectos para el Desarrollo Urbano (MPDU) de la Ibero, la maestra Carolyn Aguilar Dubose, directora del Departamento de Arquitectura de esta casa de estudios, dijo que es una obra que aplica la teoría económica al análisis ecosistémico de los flujos vehiculares.

Su enfoque sistémico interrelaciona el tránsito, el transporte y los flujos, con otras cuestiones, como el manejo de los criterios de planeación del desarrollo urbano, la cultura local, la estructura urbana resultante, la legislación local, la cultura organizacional de las empresas públicas y privadas, entre otras.

El doctor Alejandro Guevara Sanginés, Vicerrector Académico de la Ibero, agregó que con esta obra el autor logra establecer un diálogo entre múltiples disciplinas, como la economía y el urbanismo, con un lenguaje relativamente sencillo.

Por ejemplo, habla de índices de entropía -concepto extraído de la física- para exponer la cantidad de desperdicio de energía, recursos y tiempo que se genera por tener un mal diseño urbano y actividades dispersas, con las viviendas en un extremo de la ciudad y el empleo en otro.

Finalmente, añadió que el libro enfatiza algunos temas fundamentales en los ecosistemas urbanos, como transporte, agua y residuos, aunque se centra en el primero. El resto de la obra analiza temas de accesibilidad y movilidad.

Sitio Fuente: Ibero