Peatones y ciclistas, ciudadanos de segunda

C. APLICADAS / ARQUITECTURA. URBANISMO

- Por crearse infraestructura vial que privilegia a vehículos motorizados.-
- Arquitecto y urbanista ofrece en la Ibero la Conferencia “Ciudades a 4 km/h”.

La expansión vial que privilegia el tránsito de vehículos automotores convierte al peatón y al ciclista en ciudadanos de segunda categoría, dijo en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México el maestro Rodrigo Díaz González, arquitecto y urbanista.

Díaz, invitado por el Departamento de Arquitectura de la Ibero para dar la Conferencia “Ciudades a 4 km/h”, señaló que aunque el automóvil  transporta a una minoría de la población ocupa más de 80 por ciento de la superficie de circulación del Distrito Federal.

Eso genera una gran demanda por viajes motorizados, lo que lleva a tener vialidades absolutamente colapsadas, a seguir impulsando el aumento de la superficie vial y a urbanizar las periferias. Al tener una urbanización expandida los habitantes dependen más de la motorización individual, la cual provoca viajes incómodos y lentos a quienes se mueven de manera sustentable (en el transporte público).

El maestro, quien se considera “peatón por convicción”, declaró su oposición a que el automóvil guíe la manera de construir la ciudad, pues si bien el coche es un gran invento, dijo, “me opongo a que la ciudad esté conformada a su escala”.

De esto dan cuenta, por ejemplo, aquellos puentes de peatones que privilegian a los autos, al estar hechos a su medida. Y como datos duros, el que mil 65 personas mueran al año en el DF en accidentes de tránsito, de las cuales más de la mitad son peatones; en tanto que 26.5 por ciento de los atropellamientos en la ciudad de México ocurren a menos de 300 metros de un puente de peatones, al no usarlos los viandantes, por ser inseguros.

Para una ciudad como la nuestra, donde los habitantes perdemos cinco años de nuestras vidas en el tránsito, el urbanista propone cambiar el patrón de crecimiento y pasar a otro de escala más reducida, que privilegie la caminata y el uso de la bicicleta.

Y es que en el Distrito Federal tres de cada cuatro viajes son hechos parcial o totalmente a pie, por lo que hay que mejorar las condiciones viales para los peatones, con el fin de hacer su andar más seguro, grato y accesible, independientemente de su edad, género o si tiene una discapacidad o no.

Sin embargo, Díaz González sostiene que la creación de ciudades amables con el peatón y el ciclista va más allá de la construcción de infraestructura; y en ese sentido, una mayor comodidad y seguridad para ellos se puede lograr con cuestiones simples, como tener banquetas libres de obstáculos, criterios de seguridad en las intersecciones viales, que los conductores les den prioridad de paso y contar con entornos que propicien trayectos breves.

Ciudades a 4 km/h.

En la charla que impartió, la cual formó parte del ciclo de conferencias “Desarrollo urbano y bienestar”, organizado por la Maestría en Proyectos para el Desarrollo Urbano de la Ibero, Rodrigo Díaz, autor del blog Pedestre, expuso que se debe contar con ciudades amigables con el peatón y con el ciclista básicamente porque las urbes se viven a pie.

Abundó: “Caminar es mucho más que ir de un lado a otro con los pies. Tiene una dimensión social, una dimensión económica y una dimensión de encuentro, que hacen que la riqueza del caminar vaya mucho más allá de su poder de desplazamiento”.

Además de desplazarse de un lugar a otro, caminar también permite a la gente tener actividades opcionales y no programadas, por ejemplo, de entretenimiento, tener encuentros con otras personas o comprar cosas. Esto hace a la calle más viva y atractiva al explotar sus dimensiones sociales y económicas. Por eso cuando nos acordamos de buenas ciudades siempre lo hacemos de aquellas donde caminamos, nunca de esas en las que anduvimos en coche, mencionó.

Al andar a pie los ciudadanos también se apropian del paisaje, tienen la posibilidad de conocer a sus vecinos y su entorno social, que de otra manera sería imposible conocer y hacer parte de sí.

Para hacer ciudades más caminables el concepto de densidad es clave, por lo que se deben tener desarrollos de alta densidad que mezclen oficinas, casas y comercios, para que todos los destinos estén cerca.

Esos usos mixtos que hacen más cortos los viajes y brindan la posibilidad de hacer muchas cosas en un solo tramo son parte de las características macro de las ciudades sustentables, en donde también debe haber conectividad entre las diversas vialidades e integración entre los métodos de transporte, por ejemplo, con bicicletas públicas afuera de las salidas del Metro.

En la cuestión del ciclismo urbano, el invitado de la Ibero reconoció que la Ecobici ha sido una política pública acertada al promover el uso de la bicicleta. Y en donde sea difícil desplazarse en bicicleta hay que promover el transporte público y privilegiar la inversión en su infraestructura.

Sitio Fuente: Ibero