Congreso de EU, principal cuello de botella para políticas de cambio climático
C. SOCIALES / POLÍTICA Y SOCIEDAD
- En entrevista en la Universidad Iberoamericana, el Premio Nobel de Química Mario Molina alerta que la situación del cambio en el medio ambiente es alarmante
- Como parte de las soluciones, recomendó usar energías más eficientes en la industria y que no sea un sacrificio, sino que aumenten sus ganancias abaratando los costos de producción para crearlas y reproducirlas.
Mario Molina, Premio Nobel de Química 1995.
El Congreso de Estados Unidos, dominado por el Partido Republicano, es el obstáculo principal para tomar medidas contra el cambio climático, expresó en entrevista Mario Molina, Premio Nobel de Química 1995, luego de la Conferencia "Responsabilidad social y sustentabilidad" efectuada en la Universidad Iberoamericana.
Molina es parte de un consejo de 20 científicos que asesoran al presidente estadounidense Barack Obama en el tema del cambio ambiental. Por lo que toca a México, dijo que se está trabajando en el tema y que existen compromisos y promesas, pero hay que esperar que se cumplan.
“La situación del cambio climático si es muy alarmante y por eso hay cierta urgencia de que se resuelva, muchas industrias ya están colaborando, muchos gobiernos, pero el principal cuello de botella que todavía no se resuelve, es el Congreso en Estados Unidos y específicamente el Partido Republicano que tiene una ligera mayoría. Por razones puramente políticas, hay esa división que no tiene ningún sentido científico y por eso tenemos la expectativa de que esa situación cambie”, dijo Molina.
El científico mexicano comunicó que la sociedad científica en Estados Unidos está de acuerdo con 97 por ciento de los artículos publicados en referencia a que los cambios en el clima son provocados por la actividad humana. Sin embargo, resaltó que 3 por ciento, el mismo sector que cuestionó que si el cigarro tenía un impacto en la salud y retrasó su consumo en lugares públicos durante dos décadas, es el mismo grupo de interés que busca retrasar los cambios de combustibles fósiles por energías más limpias.
Sobre el plan Obama para el cambio climático, comentó que se discute cómo hacer para integrar a todos los países y cómo adjuntar a los países menos desarrollados en un plan de cambio global. “Obama ha hecho muchas declaraciones en cuanto al tema y se está trabajando en Estados Unidos para revertir el cambio ambiental, pero solamente todo lo que se puede hacer sin el Congreso. Hay avances en las tecnologías de los carros y en algunos estados como California, están muy avanzados a pesar de los republicanos”, reveló Mario Molina.
Por lo que toca a México, comentó: “El gobierno está de acuerdo en que se resuelva el problema, tenemos muchos compromisos y promesas, pero tenemos que asegurarnos de que se cumplan pero hay que hacerlo con un apoyo de estudios económicos en los que estamos nosotros colaborando”.
En el supuesto de que se tomen medidas internacionales, dijo que sería un punto a favor porque México ha tomado parte en diferentes acuerdos internacionales y la industria en nuestro país no temería al cambio porque aunque cueste monetariamente, le cuestan a todo el mundo, entonces no existiría pérdida de competitividad.
“En lo político, en México no hay división como en Estados Unidos, ya tenemos una ley de cambio climático, tenemos un impuesto al carbón, que es nominal, pero es para mostrar nuestra participación y tenemos participación del Congreso y del Poder Ejecutivo, todos están de acuerdo en que hay que resolver el problema”, sostuvo. Como parte de las soluciones, recomendó usar energías más eficientes en la industria y que no sea un sacrificio, sino que aumenten sus ganancias abaratando los costos de producción para crearlas y reproducirlas.
Conminó en poner atención a la generación de la energía eólica, la solar y la que se produce con espejos, denominada energía solar térmica que aprovecha la luz natural del sol por medio de espejos para calentar de la misma manera una planta termoeléctrica o producir vapor, que tiene la ventaja que se pueden almacenar varias horas y aunque ya no haya sol, puede seguir generándose la electricidad que se haya almacenado durante el día. “Lo que es sorprendente es que esta tecnología también ha bajado considerablemente en los últimos años; ya no por ser ambientalistas, sino porque sale más barato”, dijo el Premio Nobel.
Sitio Fuente: Ibero