Aunque el frío no origina infecciones por sí mismo, sí crea un entorno favorable para la circulación de los virus respiratorios y puede debilitar las defensas nasales.
La diosa solar, Amaterasu, ocupa el lugar más alto en el panteón sintoísta. Considerada la creadora del universo y ancestra de la familia imperial, su luz divina establece el orden cósmico y bendice a todos los japoneses.