Radiografía de… Agua Bonafont Kids sabor uva sin azúcar
CUIDADO DE LA SALUD / ALIMENTACIÓN. Incluye recetas.
¿Por qué no tiene sellos?
Agua Bonafont Kids sabor uva sin azúcar, (envase de 300 mililitros).
Este producto no presenta sellos ni leyendas de advertencia porque, de acuerdo con lo declarado en la etiqueta, no supera los límites establecidos en la NOM-051 para alimentos líquidos. Por cada 100 mililitros (ml) declara que aporta 0 kcal, 0 grampos (g) de azúcares y solo 5 miligramos (mg) de sodio, cifras muy por debajo de los límites para obtener sellos.
Los sellos y leyendas responden a determinados criterios nutricionales; no son una certificación general de salud. La ausencia de estos no garantiza que sea una opción nutritiva, especialmente cuando se trata de un producto ultraprocesado que ha sido reformulado con aditivos y edulcorantes que carecen de estudios suficientes y no son recomendables para el consumo frecuente en la población infantil.
La reformulación y la ausencia de sellos no significan que el producto sea saludable o superior a otras opciones.
Azúcares y edulcorantes.
Cada 100 ml de este producto aporta 0 g de azúcares y 0 g de azúcares añadidos, de acuerdo con la información nutrimental declarada en su etiqueta.
La NOM-086-SSA1-1994 establece que un producto puede denominarse “sin azúcar” cuando su contenido de azúcar es menor a 0.5 g por porción. Por lo tanto, si la porción declarada del producto contiene 0 g de azúcares, cumple con este criterio.
La bebida contiene alulosa y oligofructosa de raíz de achicoria, también conocida como “inulina”, ingredientes que pueden contribuir a las características sensoriales, como el dulzor. Es decir, que una bebida tenga 0 g de azúcares no significa que no pueda tener sabor dulce: existen otros ingredientes capaces de aportar dulzor.
La presencia de alulosa debe analizarse de acuerdo con la clasificación que establece la normativa mexicana para determinar si corresponde la leyenda precautoria sobre edulcorantes.
Calorías.
De acuerdo con la información nutrimental declarada en su etiqueta, cada 100 ml de este producto aporta 0 kcal. No obstante, su aporte energético es distinto de su valor nutricional.
La bebida no constituye una fuente significativa de proteínas, vitaminas ni minerales necesarios para el crecimiento y desarrollo infantil.
Su principal aporte es el agua. Por ello, el hecho de que no aporte calorías no la convierte automáticamente en una opción nutricionalmente completa.
Sodio.
La bebida declara 5 mg por cada 100 ml, equivalente a 15 mg de sodio por envase. Es una cantidad baja y no representa un riesgo para la salud de los niños.
Fibra y prebióticos.
La etiqueta no declara una cantidad de fibra dietética por 100 ml, aunque la lista de ingredientes incluye oligofructosa de raíz de achicoria, un tipo de inulina que puede actuar como fibra y tener efecto prebiótico, es decir, estimula el crecimiento de bacterias «buenas» en el intestino. Esto puede sonar positivo, pero hay que ponerlo en contexto.
La fibra es importante en la infancia porque favorece la digestión, ayuda a prevenir el estreñimiento y contribuye a tener una microbiota intestinal saludable. La etiqueta no permite conocer la cantidad de oligofructosa presente. Por ello, a partir de la información disponible no podemos determinar la magnitud de un posible efecto prebiótico.
Lista de ingredientes.
La bebida declara contener 12 ingredientes.
Los ingredientes reportados en la etiqueta son: Agua Bonafont, oligofructosa de raíz de achicoria, alulosa, saborizantes, ácido málico, caramelo clase IV, antocianinas, sorbato de potasio, benzoato de potasio, ácido cítrico, citrato de potasio y EDTA de calcio.
Un aspecto relevante es que, después del agua, aparecen oligofructosa de raíz de achicoria y alulosa, ingredientes que contribuyen al sabor dulce de la bebida. Aunque la normativa mexicana no los clasifica como edulcorantes, su presencia en productos dirigidos a niñas y niños hace relevante considerar la exposición habitual a sabores dulces, además del contenido de azúcares y calorías. Sus posibles efectos gastrointestinales y sobre la microbiota se abordan en el apartado de aditivos.
Aditivos.
El producto contiene varios aditivos que cumplen funciones específicas en su formulación. Aunque cada uno está permitido en concentraciones reguladas, la presencia de aditivos en un producto dirigido a infancias merece atención para conocer su función y datos relevantes.
La alulosa es un edulcorante que aporta dulzor sin azúcar y sin apenas calorías (0.2-0.4 kcal). La NOM-051 establece que cualquier producto con edulcorantes debe contener la leyenda «Contiene edulcorantes, no recomendable en niños» en su etiquetado, por lo que debería valorarse para ser reportada como edulcorante. Su tolerancia gastrointestinal puede depender de la cantidad consumida y de la persona. La etiqueta de este producto no permite conocer cuánto contiene.
La oligofructosa de raíz de achicoria es un tipo de fibra soluble que además aporta un sabor dulce suave. Funciona como fibra con efecto prebiótico, es decir, estimula el crecimiento de bacterias intestinales benéficas. Se obtiene de la raíz de achicoria y es bien tolerada en dosis de 3 a 8 g al día en niños. El producto no especifica la cantidad que contiene, por lo que no es posible saber si realmente contribuye de manera importante a la salud digestiva o si se trata sólo de una estrategia de marketing.
Las antocianinas son pigmentos que dan a la bebida su color característico. Se extraen de frutas y verduras, y se utilizan como alternativa a los colorantes artificiales.
El ácido málico es un acidulante que se usa para dar ese toque ácido y aumentar el sabor frutal. Se encuentra de forma natural en frutas como las manzanas y uvas, pero la versión que se añade a los productos industrializados suele ser sintética. El Center for Science in the Public Interest (CSPI) señala que no se debe añadir la versión sintética a productos para bebés por la poca capacidad para metabolizarla a estas edades.
El sorbato de potasio (E202) y el benzoato de potasio (E212) son conservadores que evitan que crezcan microorganismos como hongos, bacterias y levaduras en la bebida. Una preocupación conocida de los benzoatos es que cuando están presentes junto con vitamina C (ácido ascórbico) pueden formarse pequeñas cantidades de benceno, especialmente cuando la bebida se expone al calor o a la luz. El benceno es una sustancia cancerígena de acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA). La etiqueta proporcionada no declara ácido ascórbico (vitamina C) entre sus ingredientes.
Algunos estudios han encontrado cambios en el comportamiento de algunos niños al consumir determinadas combinaciones de colorantes artificiales y conservadores, entre ellos, los benzoatos. Sin embargo, estos estudios no permiten afirmar que el benzoato por sí solo cause hiperactividad. La Academia Americana de Pediatría también ha señalado que todavía existen dudas sobre la seguridad de algunos aditivos en la infancia y que se necesita más investigación.
El caramelo clase IV (E150d) es un colorante que da a la bebida su color marrón-ámbar (similar al de los refrescos). Durante su fabricación puede generarse 4-metilimidazol (4-MEI), que se identifica como posible cancerígeno por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC). La etiqueta sólo indica que contiene «caramelo clase IV», pero no informa cuánto 4-MEI contiene el producto. Por eso, su presencia merece atención, especialmente cuando se trata de bebidas dirigidas a niñas y niños.
El ácido cítrico se utiliza como regulador de acidez, para dar un sabor más ácido y conservar el producto. Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) lo consideran seguro para su uso en alimentos. No representa un riesgo para la salud, su función es sólo ayudar a que la bebida tenga un sabor más ácido y se conserve mejor.
El citrato de potasio (E332) ayuda a mantener el nivel de acidez de la bebida y a que los ingredientes se mantengan estables. En las cantidades que se usan en los alimentos, es seguro para la mayoría de las personas. Sin embargo, los productos que contienen potasio requieren mayor precaución en niñas y niños con problemas renales, porque sus riñones pueden tener dificultad para eliminar el exceso de potasio.
El EDTA de calcio es un aditivo que funciona como una especie de «imán» para ciertos metales. Ayuda a evitar cambios en el sabor, el color y la estabilidad de los alimentos. En las cantidades permitidas en los alimentos se considera seguro. Sin embargo, merece especial atención en personas con problemas renales, debido a que su eliminación depende de la función de los riñones.
Clasificación del producto.
Este producto puede considerarse un alimento ultraprocesado debido a que es una formulación industrial que contiene ingredientes y aditivos característicos de este tipo de productos. Aunque su base es agua, contiene ingredientes y aditivos características de este tipo de productos.
Publicidad y presentación.
En el frente del envase se destacan varios mensajes clave, pero hay uno que merece especial atención: «Sin endulzantes ni colorantes artificiales». Esta frase puede generar una percepción engañosa, porque aunque el producto no contiene edulcorantes artificiales sí contiene alulosa, que es un edulcorante (aunque de origen natural). Esto puede hacer pensar a los consumidores que el producto es completamente «natural» y adecuado para el consumo infantil.
El envase menciona «con prebióticos», pero no se especifica qué tipo ni en qué cantidad. Esto puede ser una estrategia de marketing sin respaldo claro en la formulación.
Estas estrategias pueden normalizar el consumo habitual de bebidas saborizadas desde edades tempranas, al asociarlas con la escuela, la lonchera y otras actividades cotidianas, aun cuando no constituyen una opción recomendable para el consumo infantil por su contenido de edulcorantes y diversos aditivos.
Precio.
Agua Bonafont Kids sabor uva sin azúcar 6 pack 300 ml c/u: $49 pesos (1 de agosto del 2026).
Nuestra valoración.
No se recomienda su consumo frecuente, especialmente en niñas y niños en edad preescolar y escolar.
Esta bebida no necesita formar parte habitual de la alimentación infantil.
El consumo frecuente de este tipo de bebidas (incluso sin calorías) puede acostumbrar a los niños a sabores dulces y desplazar el consumo de agua simple, fruta fresca y otros alimentos importantes para el desarrollo de hábitos saludables.
Para la hidratación cotidiana de niñas y niños, el agua simple sigue siendo una opción sencilla y adecuada. La fruta entera, además, aporta fibra y otros nutrientes dentro de una alimentación variada.
Te proponemos.
Agua de uva con trocitos de fruta en un vasoAgua de uva con trocitos de fruta
Ingredientes: (Rinde para 4 porciones)
- 4 tazas de uvas frescas (pueden ser verdes o moradas)
- Jugo de 3-4 limones medianos
- 1 ramita de canela
- ¼ taza de azúcar de mesa
- ½ litro de agua
Opcional: Si utilizas uvas verdes añade unas hojas de menta o hierbabuena para darle un toque más fresco.
Preparación:
1. Lava y desinfecta las uvas. Reserva una taza de uvas para el final.
2. Agrega a la licuadora el agua, las tres tazas de uvas, el jugo de limón y el azúcar (y opcionalmente las hojas de menta o hierbabuena). Licúa hasta obtener una consistencia homogénea.
3. Coloca un colador sobre una jarra y vierte poco a poco la mezcla para obtener el agua.
4. Corta por la mitad o en cubitos pequeños la taza de uvas que reservaste y añádelos al agua ya colada. Estos trocitos aportan fibra y mayor textura a la bebida.
5. Al terminar, agrega un poco de hielo al agua y revuelve un poco. Sirve fría.
Receta adaptada de: Uva agua fresca.
Bowl de uvas en un plato hondoBowl de uvas. (Rinde para 2 porciones)
Ingredientes:
- 1 taza de uvas verdes o moradas
- ½ taza de yogur natural sin azúcar
Complementos opcionales:
- 2 cucharadas de amaranto natural inflado, sin azúcar
- 1 cucharada de crema de cacahuate natural
- 1 cucharadita de chispas de chocolate o trocitos de chocolate amargo
- 1 cucharadita de coco rallado y nueces (opcional)
Preparación:
1. Lava y desinfecta las uvas.
2. Coloca en un plato las uvas y encima coloca dos a tres cucharadas de yogur.
3. Añade por encima los complementos o toppings que prefieras.
Receta propia El Poder del Consumidor.
Por: Lizbeth Eusebio González. (FES Zaragoza, UNAM)
Sitio Fuente: El Poder del Consumidor