Consuelo, muerte, prohibición y reinvención: el paso de la ciencia del tabaco a la sociedad
CIENCIA PARA TODOS.
En el Día Internacional de la Cultura Científica 2026 ¿Qué ha cambiado en los países desde la publicación de la primera evidencia contra el cigarro?.
Las primeras evidencias científicas de que fumar causa cáncer de pulmón fueron publicadas hace 76 años, el 30 de septiembre de 1950, en el British Medical Journal. Los autores Richard Doll y Austin Bradford pensaron que sería el final del tabaquismo. En aquel momento sus resultados fueron ignorados, pero sembraron la intención aún vigente de erradicar una práctica socialmente aceptada.
“La historia de la ciencia del tabaco es fascinante”, afirma la doctora Guadalupe Ponciano, en entrevista en el marco del Día Internacional de la Cultura Científica (28 de septiembre). Porque es un caso representativo de cómo un producto de uso extendido pasó de objeto de estudio a emblema de lucha social en favor de la salud.
Fumar es una práctica muy antigua. “Cuando Cristóbal Colón llegó al continente americano en 1492 los nativos le regalaron varias hojas de tabaco. Uno de sus almirantes, Rodrigo de Jerez, observó sorprendido cómo las enrollaban y las fumaban. Él llevó la planta a Europa y fue una novedad porque nunca antes los europeos habían visto a alguien expulsar humo por la boca”, relata la investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAM.
Ese evento histórico marcó la expansión mundial del tabaco. Mujeres y hombres de clases bajas y altas sentían sus efectos placenteros inmediatos. Antes como ahora el consumo acompaña momentos de tensión y reuniones entre amigos, la diferencia es que la población del pasado no sabía que era el causante de enfermedades respiratorias graves y adicción.
El doctor Doll era aficionado al cigarro y como todos los de su época pensaba que era un hábito inofensivo, pero al revisar datos estadísticos gubernamentales notó un aumento de muertes por cáncer de pulmón en consumidores del producto; realizó una investigación mediante cuestionarios a médicos ingleses y así demostró la relación de este tumor con el tabaco.
“Él deja de fumar y afortunadamente eso hace que tenga una larga vida, murió a los 92 años. Otro gran hito en la medicina fue la publicación del libro Tabaco y salud, del primer cirujano general Luther Terry, de Estados Unidos en 1964. Él crea un comité de expertos para hacer una compilación de la información científica disponible hasta ese momento sobre los efectos nocivos”.
Este informe se publicó en la revista Selecciones Reader's Digest en 80 idiomas y detonó el comienzo de la lucha contra el cigarro. El doctor Terry —recuerda Guadalupe Ponciano– estaba convencido de que el tabaquismo pasaría a la historia.
“Desafortunadamente no sucedió y hoy tenemos aproximadamente 1,300 millones de consumidores en el mundo y 7 millones de muertes al año, de las cuales más de 1 millón son de personas expuestas al humo de segunda mano. Ahora estamos preocupados por el impacto a nivel cardiovascular, en México de lo que más mueren los fumadores es de infartos cardiacos y conforme han avanzado las investigaciones, sabemos que se asocia con múltiples tumores malignos como cáncer de vejiga, de mama, de lengua, páncreas, entre otros”.
De la ciencia a las políticas públicas.
La batalla científica que iniciaron Doll y Terry tomó un rumbo trascendente en 2003, cuando la Organización Mundial de la Salud presentó el Convenio Marco para el Control del Tabaco. “Es el convenio más grande de la historia de la humanidad alrededor de un problema de salud. Actualmente son 183 países que lo han firmado y ratificado, México se unió en 2004 y lo ratificó en 2005”, comenta la especialista.
“El acuerdo tiene aspectos epidemiológicos, sanitarios, económicos, sociales, contempla el monitoreo de la prevalencia, la parte jurídica, el tratamiento de la adicción y el funcionamiento de las políticas públicas que deben surgir en los países para el control del tabaco. Aquí en México fue promovido por organizaciones de la sociedad civil, gubernamentales, por académicos y diversos grupos para que los legisladores lo ratificaran en la Organización de las Naciones Unidas”.
En 2008 se publicó la Ley General para el Control del Tabaco, desde entonces el marco normativo mexicano ha tenido actualizaciones; a la fecha prohíbe fumar en espacios cerrados y públicos, exige el etiquetado en las cajetillas y el aumento en los precios del producto.
“Definitivamente, la ciencia ha sido una herramienta para modificar la percepción social del tabaquismo”, destaca la doctora Ponciano.
Dejar de fumar.
Casi dos siglos han pasado desde que los químicos alemanes Heinrich Posselt y Karl Ludwig Reimann aislaron por primera vez la nicotina de las hojas del tabaco, la sustancia estimulante de la producción de dopamina y otros neurotransmisores en el sistema nervioso central. Su aporte abrió paso a colocar el acto cotidiano de fumar en la categoría de adicción, una patología, un problema complejo de tratar pues involucra aspectos fisiológicos, psicológicos, emocionales y conductuales.
“Es una enfermedad que como científica me ha exigido mucho pues siempre hay algo nuevo que aprender; estudié farmacología, luego neurobiología, hice un doctorado en investigación en medicina , hice una especialidad en tratamiento de adicciones, he tenido que aprender terapia cognitivo-conductual y todo esto para entender cómo apoyar al paciente y a los familiares cuando me dicen es que no entiende, no quiere dejar de fumar, es que no nos quiere. Les digo que estamos luchando contra una adicción, una enfermedad, las recaídas son constantes, a veces es necesario usar fármacos, herramientas psicológicas… tenemos que usar los conocimientos científicos, pero nunca podemos olvidarnos de la parte humana”.
Guadalupe Ponciano coordina el Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo en la Facultad de Medicina de la UNAM; le preocupa que la industria ha respondido con nuevas opciones para los consumidores ávidos de los efectos estimulantes de la nicotina, como el cigarro eléctrico, los cigarros de tabaco calentado y las bolsas de nicotina sintética cuyo uso va en aumento principalmente entre los jóvenes. La empresa Philip Morris, por ejemplo,
anuncia en su página web ser parte de la política pública de un ambiente libre de humo mediante la producción de estas nuevas alternativas.
El Día Internacional de la Cultura Científica 2026 es la oportunidad de repasar la historia, reflexionar sobre el presente y de hacer uso de los conocimientos que resultan de la ciencia en la prevención de la enfermedad, en la toma de decisiones, en políticas públicas y otras acciones de impacto social, tal como promueve esta conmemoración.
Desde esa perspectiva, la doctora Ponciano resalta la urgencia de actualizar las leyes de control del tabaco en México. “Tenemos que incluir ahora a los nuevos productos, a la nicotina, dirigir las investigaciones clínicas y epidemiológicas a evaluar su impacto, pero lo más importante es utilizar las herramientas que nos brinda la ciencia para que el control sea una realidad en nuestro país y podamos evitar la muerte de las 63,000 personas que fallecen cada año como consecuencia del tabaquismo".
- Entre los pueblos originarios de América—incluidos los mayas y los aztecas— fumar hojas de tabaco (Nicotiana tabacum) era una costumbre extendida, vinculada a rituales religiosos y curativos.
- Rodrigo de Jerez, compañero de Cristóbal Colón en 1492, pasó a la historia como el primer fumador europeo y podríamos decir que también como la primera víctima de la dependencia a la nicotina. La Inquisición lo condenó a siete años de prisión porque solamente el demonio podía ser alguien capaz de echar humo por la boca y no quemarse.
- En el siglo XVI, el médico español Nicolás Monardes dedica al tabaco un capítulo de su libro Historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras indias occidentales.
- Sir Walter Raleigh (1552-1618) fuma y promueve esta práctica entre los nobles ingleses.
- El diplomático Jean Nicot (1530-1600), aficionado al producto lo lleva a la clase alta de Francia. En su honor, los descubridores de la sustancia responsable de su poder adictivo la nombraron nicotina.
- La popularidad del cigarro crece en el siglo XX con el surgimiento de las compañías tabacaleras y con el uso de máquinas para elaborarlo masivamente.
- Durante las guerras mundiales, se ofrecen cigarrillos de manera gratuita a los soldados en batalla.
- A principios del siglo XX comienza la venta del tabaco y el crecimiento económico de las empresas productoras.
- El Día Mundial sin Tabaco (31 de mayo) se celebra desde 1988. En México fue iniciativa de investigadores del Instituto de Enfermedades Respiratorias, en donde surgió un comité interinstitucional de expertos que después de 38 años sigue activo.
Por: Claudia Juárez Álvarez.
Sitio Fuente: Ciencia UNAM