Un pequeño viaje en el tiempo
Es 1988, toda la familia se reúne frente a la televisión, está comenzando una nueva telenovela, o como le dice la madre de familia “su comedia”.
-Mira gordo, ¿Recuerdas cuando salía en el Lágrimas y risas? Dice la señora emocionada,
-Aún tienes unas de esas guardadas, ¿no? Responde su esposo.
-Han de estar junto a tus libros vaqueros, amor,
-No importan, porque acá tengo el nuevo, igual no voy a andar viendo eso que es “pa´viejas” A ver, Memito, mejor ponte a leer a Memín que al rato no te vayan a gustar las novelitas.
-Ya lo acabé después de comer papá. Responde el niño.
El reparto comienza a hablar, todos guardan silencio, Memito y su mamá ponen atención a lo que pasa, mientras tanto el papá finge leer su historieta, escucha atentamente y de vez en cuando echa un vistazo por encima de las páginas.
Es 2014, Erik llega al puesto de revistas, su amigo Alejandro accedió a acompañarlo porque sólo van de pasada.
-Buenas doña Sandra ¿Le llegó Fables?
-Claro Erik ¿Vas a querer que te guarde los demás números? La verdad éste me lo pelearon, ya sabes es el primero.
-Si me hace favor, es que ve que es la nueva línea, así van a estar de difíciles yo creo.
-No te preocupes, aquí cada mes van a estar.
Se van no sin antes pagar el cómic, Alejandro lo toma puesto que le ha llamado la atención.
-¿Éstos van a salir en los Avengers? Dice el amigo.
-No, no, no Erik, estás muy equivocado, además de ser otra editorial, ésta es una historia “Mas adulta” imagina a los cuentos de hadas clásicos viviendo en una ciudad con ambiente detectivesco.
-Ay no sé, la verdad me gusta mucho Thor, el salió de los mitos vikingos ¿No?
-Sí, pero es que ésta editorial está demostrando en Estados Unidos que los cómics no son sólo para niños, imagínate, a nosotros apenas nos están llegando ¡y allá ésta historia es popular entre señoras como nuestras mamás!
-Tsssss ya me imagino, el día que le hagan película igual y les gusta acá también
-Ojalá lo hagan Ale, y así mi mamá se compraría su comic, mi papá el suyo y yo los míos, pero a México le falta mucho tiempo para entenderlo.
Actualmente no estamos muy alejados de aquel 2014, si bien lo que antes se consideraba de nicho, gracias al cine de superhéroes y los diversos youtubers “frikis”, ahora es común verlo en todos lados. No es raro ver a gente de 50 años o más conociendo a Darkside y al Dr. Strange, cosa impensable en 2012, sin embargo, como consecuencia hemos llegado a la idea por parte del público en general que los cómics son, por defecto, de superhéroes.
Con esto como base, se dice que las historietas han cambiado con el tiempo, que “al fin se comienzan a ver historias más adultas basadas en comics”. En México desde los años 50 del siglo pasado ya existían dirigidos a diferentes grupos demográficos, ahora se pueden cuestionar muchas cosas sobre roles de género y estereotipos, que tampoco es el tema de hoy, pero no podemos discutir que había una diversificación de temas y tonos que parecen haber sido olvidados desde el tratado de libre comercio, llevándonos a limitarla a un subgénero específico, la cual ya se entendía en nuestras fronteras como todo un medio.
El cómic es un medio, es un objeto cultural por sí mismo, con sus virtudes y defectos, con un lenguaje propio. Así como en el cine, en la música y en la literatura existen obras de diversos géneros, desde su origen éste también puede abarcar cualquier tema, así que vale la pena adentrarnos en lo que nos ofrece;Arte, cultura, congoja, terror, lágrimas y risas nos esperan en ésas páginas.
Al final de cuentas es la vida de cuadritos.
Christopher V.Murcia García
Dibujante, arquitecto, historietista, comunista, nihilista. Actor frustrado de películas de Kung Fu
Soy moderno, soy eterno y lo estoy pasando bien.
Soy vampiro, con melena, soy un Drácula yé-yé