La desconocida vida de John Bardeen

HISTORIA DE LA CIENCIA.-

El hombre que transformó radicalmente nuestra vida cotidiana, permitiendo la existencia de los ordenadores, los teléfonos móviles y la electrónica moderna, suele pasar desapercibido para el gran público.

Su nombre era John Bardeen, y ostenta un récord absoluto en la historia de la ciencia: es la única persona que ha ganado dos Premios Nobel de Física.

Foto: Nobel Foundation

¿Quién fue este genio de perfil bajo y cómo sus descubrimientos cambiaron el rumbo de la civilización tecnológica?

El nacimiento del transistor: La revolución de la era digital.

El primer hito que consagró a John Bardeen ocurrió a finales de 1947 en los prestigiosos Laboratorios Bell. Junto a sus colegas Walter Brattain y William Shockley, Bardeen buscaba una alternativa eficiente y compacta a las antiguas válvulas de vacío, que eran grandes, consumían mucha energía y se fundían con facilidad.

El resultado de sus investigaciones fue el transistor de punta de contacto, un dispositivo semiconductor capaz de amplificar y conmutar señales eléctricas. Este minúsculo componente mecánico supuso el nacimiento de la electrónica de estado sólido.

Sin el transistor, la miniaturización de los componentes electrónicos habría sido imposible. No existirían los microchips, la informática de consumo ni la revolución de Internet.

Por este crucial descubrimiento, Bardeen, Brattain y Shockley fueron galardonados con el Premio Nobel de Física en 1956.

Superconductividad y el efecto BCS: El segundo Nobel.

Cualquier científico se habría dado por satisfecho tras alcanzar la cima de la física molecular, pero Bardeen continuó desafiando los límites del conocimiento. En la década de 1950, se trasladó a la Universidad de Illinois, donde se centró en resolver uno de los grandes misterios de la física teórica de la época: la superconductividad.

Desde su descubrimiento en 1911, nadie había logrado explicar por qué ciertos materiales, al ser enfriados a temperaturas cercanas al cero absoluto, perdían por completo su resistencia eléctrica y expulsaban los campos magnéticos.

En 1957, junto a Leon Cooper y John Robert Schrieffer, desarrolló la Teoría BCS (bautizada así por las iniciales de sus apellidos). La teoría demostró que los electrones, en condiciones de frío extremo, se aparean (pares de Cooper) y se desplazan en perfecta sintonía a través de la red cristalina del material, sin perder energía en forma de calor.

Este avance fundamental les valió el Premio Nobel de Física en 1972. Las aplicaciones de la superconductividad van hoy desde las máquinas de resonancia magnética (RMN) en los hospitales hasta los trenes de levitación magnética (Maglev) y los aceleradores de partículas.

El genio humilde que prefería el golf a la fama.

A diferencia de otros científicos contemporáneos con personalidades magnéticas o polémicas, John Bardeen destacaba por su extrema humildad y timidez. Sus alumnos y colegas solían describirlo como un hombre tranquilo, familiar y profundamente pragmático, que prefería pasar sus tardes jugando al golf antes que asistir a homenajes públicos.

De hecho, existe una famosa anécdota sobre su primer Premio Nobel: el rey Gustavo VI Adolfo de Suecia le recriminó amigablemente que hubiera viajado a Estocolmo dejando a casi toda su familia en casa. Bardeen, con total naturalidad, le prometió al monarca que la próxima vez traería a toda su familia. Cumplió su palabra dieciséis años después.

John Bardeen falleció el 30 de enero de 1991, pero su huella digital es ubicua. Cada vez que encendemos una pantalla, procesamos datos en la nube o nos sometemos a un análisis médico de alta tecnología, estamos utilizando la física que él descifró.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings