El ‘hobbit’ de Flores no cazaba ni usaba el fuego: era un carroñero que aprovechaba las sobras de los dragones de Komodo
CIENCIAS DE LA VIDA / ZOOLOGÍA.
Un nuevo análisis de los restos óseos de la cueva de Liang Bua revela que el Homo floresiensis no poseía un comportamiento tan sofisticado como se creía, sino que se alimentaba de los restos de grandes presas abandonados por los reptiles.



