Durante buena parte del siglo XX, el registro de una boca se hacía de una sola manera: una cubeta cargada con una pasta de alginato o silicona, unos minutos de espera incómoda y un molde de escayola que se guardaba en una estantería. Ese molde era, literalmente, el archivo del paciente. Si se rompía, se perdía la información.
Cuando pensamos en la arquitectura de un bosque tropical, solemos imaginar factores abióticos como la radiación solar, las precipitaciones o la química del suelo.
El proyecto de ley propuesto se presenta días después de que una investigación de MIT Technology Review revelara que más de 1.050 personas han muerto dentro del alcance publicitado de las torres de vigilancia.
Una investigación revolucionaria demuestra que es factible valerse de la mecánica cuántica para llevar a cabo experimentos en áreas hasta ahora insondables de la física de altas energías e incluso sobre el Big Bang, la colosal “explosión” con la que nació el universo.