En el complejo y acelerado ecosistema de la biotecnología moderna, los científicos y desarrolladores se enfrentan a un desafío constante: cómo visualizar lo invisible.
Unos científicos han ideado una técnica mediante la cual secuencias láser se pueden utilizar no solo para transmitir información, sino también para procesarla, y a una velocidad muy superior a la máxima permitida por la electrónica de los procesadores convencionales.