La nave Psyche sobrevuela Marte en su viaje al cinturón de asteroides
ASTRONÁUTICA.
La sonda espacial Psyche de la NASA, que partió de la Tierra el 13 de octubre de 2023, sobrevoló Marte con éxito el pasado 15 de mayo.
Su distancia mínima a la superficie del Planeta Rojo llegó a ser de 4609 kilómetros.
Esta perspectiva inusual de Marte fue captada por la Psyche el 15 de mayo de 2026. Foto: NASA JPL / Caltech / ASU.
Este sobrevuelo le ha permitido a la nave servirse de la atracción gravitatoria de Marte con el fin de realizar una maniobra clave para lograr llegar a su destino. Al hacerlo de este modo en vez de mediante su propio sistema de propulsión, se ha ahorrado una importante cantidad de combustible.
Las maniobras de esta clase, pasando muy cerca de un astro con suficiente fuerza de gravedad y empleándolo a modo de catapulta, se denominan asistencias gravitacionales. Mediante una asistencia gravitacional, una nave puede cambiar de rumbo, aumentar su velocidad o disminuirla.
Después del sobrevuelo a Marte, el equipo de control de la misión analizó las señales de radio entre la nave y la Red de Espacio Profundo (DSN) de la NASA (el sistema global de la agencia para comunicarse desde la superficie terrestre con naves espaciales interplanetarias), y ha confirmado que todo ha ido bien. Tal como estaba previsto, la asistencia gravitacional ha aumentado la velocidad de la nave y ha cambiado su plano orbital en aproximadamente 1 grado con respecto al Sol. Ahora, la nave vuela con una trayectoria idónea que la llevará a su destino, el asteroide del mismo nombre (Psyche o Psique), en el cinturón principal de asteroides, situado entre las órbitas de Marte y Júpiter. La nave llegará a Psique en el verano de 2029.
En los días previos al sobrevuelo y durante este, todos los instrumentos de la Psyche estuvieron activos para realizar calibraciones, incluyendo cámara, magnetómetro y espectrómetro de rayos gamma y neutrones. El encuentro planetario proporcionó a los responsables de la misión un valioso ensayo para cuando la nave alcance el asteroide Psique. Además, permitió captar imágenes de Marte desde una perspectiva inusual.
Psique es un mundo mucho más rico en metales que cualquier otro asteroide visitado previamente. Será el primer asteroide metálico en ser visitado por una nave espacial. Por su peculiar composición, el astro podría revelar algunos de los entresijos de la formación de planetas como la Tierra, cuyo interior profundo también es rico en metales.
Psique, que mide unos 280 kilómetros de extremo a extremo, fue descubierto en 1852 por el astrónomo italiano Annibale de Gasparis, quien le dio este nombre tomándolo del de una diosa de la mitología griega. Fue uno de los primeros asteroides descubiertos, teniendo asignado el número 16 del catálogo oficial de asteroides.
Se cree que Psique podría ser el núcleo (o parte de él) de un planetesimal, los “cimientos” de un planeta rocoso que nunca se formó. Es posible que Psique chocase con otros cuerpos celestes de gran tamaño durante su infancia, perdiendo su corteza rocosa exterior. Dado que no podemos visitar el núcleo metálico de la Tierra, visitar Psique podría ofrecer una ventana única a la historia de las colisiones violentas y la acumulación de materia que crearon la Tierra, Marte y Venus. Mientras que las rocas de Marte, Venus y la Tierra son ricas en óxidos de hierro, la superficie de Psique no parece contener muchos de estos compuestos químicos. Esto sugiere que la historia de Psique difiere de las historias habituales de la formación de los planetas. Si se demuestra que el asteroide es material sobrante de los cimientos de un planeta, será posible averiguar en qué se parece y en qué se diferencia la historia de su formación y evolución de la de los planetas de tipo rocoso como la Tierra.
La nave Psyche posee un revolucionario sistema de propulsión iónica que ha venido utilizando durante buena parte de su travesía interplanetaria. La nave, que obtiene su energía eléctrica de dos enormes paneles solares, ioniza xenón en su sistema de propulsión iónica. El empuje se logra expulsando átomos cargados, o iones, de ese xenón. El empuje generado por los iones de xenón es muy débil. La presión que ejerce no supera la que sentimos en la palma de una mano cuando sostenemos en ella unas pocas monedas pequeñas. La gran ventaja, sin embargo, es que ese empuje no cesa en unos minutos de funcionamiento constante como sí le ocurre a la propulsión química, sino que puede mantenerse meses o años, y con un uso muy inferior de combustible. Gracias a ello, una nave puede aumentar poco a poco su velocidad hasta lograr que esta sea más elevada que la conseguible mediante los métodos tradicionales.
La propulsión iónica no es apta para despegues, ni aterrizajes, ni otras maniobras que requieran mucha fuerza concentrada en poco tiempo, pero sí para travesías interplanetarias y hasta interestelares que no requieran maniobras bruscas.
Habiendo dejado ya Marte atrás, la nave volverá a activar pronto su propulsión iónica.
Cuando la nave llegue al asteroide Psique, en agosto de 2029 si todo marcha como está previsto, se pondrá en órbita a dicho astro. Desde la órbita, cartografiará la superficie del asteroide y recolectará otros datos científicos.
Por: Redacción.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings