¿Microorganismos metanótrofos en el planeta TOI-199 b?
ASTROQUÍMICA / ASTROBIOLOGÍA.
TOI-199 b, un planeta ubicado a más de 330 años-luz de la Tierra, es del tamaño aproximado de Saturno pero con una temperatura de alrededor de 80 grados centígrados, comparable a la de algunas fuentes de aguas termales en la Tierra.
En una investigación reciente, se ha descubierto que tiene una atmósfera rica en metano.
Recreación artística de un exoplaneta gigante gaseoso como TOI-199 b. Ilustración: NASA JPL / Caltech.
La investigación la ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Renyu Hu, de la Universidad Estatal de Pensilvania, y Aaron Bello-Arufe, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California, todas estas instituciones en Estados Unidos. Para el estudio, se han empleado observaciones efectuadas por el telescopio espacial James Webb, fruto de una colaboración internacional liderada por la NASA, la ESA y la CSA, respectivamente las agencias espaciales estadounidense, europea y canadiense.
TOI-199 b tarda un centenar de días en dar una vuelta entera alrededor de su estrella.
Para analizar la atmósfera de TOI-199 b, los astrónomos se valieron de una técnica espectroscópica que examina la luz de su sol cuando atraviesa la atmósfera del planeta. Para que esta técnica funcione, la órbita del planeta debe tener un trazado que lo lleve a pasar entre su estrella y el telescopio, circunstancia denominada “tránsito”.
Cuando esa luz estelar pasa a través de la atmósfera del planeta, interactúa con los elementos químicos y compuestos químicos de la atmósfera. Elementos y compuestos específicos absorberán longitudes de onda específicas de luz, creando una huella digital en el espectro de luz que el telescopio Webb detecta y que permite deducir la composición química de la atmósfera.
El espectro de luz captado durante el tránsito se comparó con el espectro de la luz de la estrella sin interferencias de la atmósfera planetaria, obtenido a través de unas 20 horas consecutivas de observaciones mediante el telescopio Webb. El tránsito en sí dura unas siete horas, mucho más que los tránsitos de planetas en órbitas mucho más cercanas a sus respectivas estrellas. Esos tránsitos suelen durar una hora o menos. Las diferencias entre el espectro de la luz estelar pura y el de la luz estelar filtrada por la atmósfera del planeta muestran qué longitudes de onda de luz son absorbidas por la atmósfera del planeta y se utilizan para identificar los elementos y compuestos que la componen.
Este análisis permitió detectar una presencia significativa de metano. Los modelos teóricos sobre las atmósferas de los planetas de esta clase ya habían predicho esta abundancia de metano.
El equipo también ha encontrado en la atmósfera de TOI-199 b indicios de amoníaco y dióxido de carbono.
Algunos astrobiólogos creen que en las atmósferas de planetas gigantes gaseosos con las condiciones adecuadas (incluyendo una temperatura aceptable) podría existir vida microbiana aérea.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que el metano puede sustentar ciertas formas de vida y que en la Tierra algunas de ellas viven en ambientes con temperaturas del orden de los 80 grados centígrados, como la de TOI-199 b. Esos microorganismos terrestres, los metanótrofos termófilos, son consumidores de metano y viven en puntos como por ejemplo fuentes de aguas termales.
Todo esto conduce rápidamente a una pregunta obvia: ¿Podría existir en la atmósfera de TOI-199 b alguna forma de vida?
Por desgracia, la respuesta a tan fascinante pregunta tardará mucho tiempo en llegar.
El estudio se titula “Methane on the Temperate Exo-Saturn TOI-199 b”. Y se ha publicado en la revista académica The Astronomical Journal.
Por: Redacción.
Sitio Fuente: NCYT de Amazings