Las abejas podrían tener una forma rudimentaria de consciencia, según un estudio

NEUROCIENCIAS / CIENCIAS DE LA VIDA.-

Un experimento con abejas melíferas sugiere que su atención, memoria y flexibilidad de aprendizaje podrían estar cerca de una forma básica de consciencia.

La investigación analiza cómo las abejas procesan estímulos, toman decisiones y ajustan su conducta cuando una distracción visual interfiere en su aprendizaje. / Crédito: Pixabay/CC0 Public Domain.

Un nuevo estudio sobre abejas melíferas muestra que estos insectos no solo aprenden y recuerdan, sino que además podrían desarrollar una especie de consciencia elemental. La clave está en cómo reaccionan cuando una distracción altera su concentración durante el aprendizaje.

Se sabe que incluso los insectos más pequeños necesitan concentrarse. En un estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, las abejas melíferas, que normalmente aprenden rápidamente qué aroma significa azúcar, fracasaron por completo en la tarea cuando una luz intermitente las distraía. Esta ruptura, sorprendentemente parecida a la humana, sugiere que las abejas podrían activar algo parecido a la consciencia, al conectar causa y efecto para lograr concentrarse.

La investigación, liderada por científicos de la Universidad de la Sorbona, en Francia, examina cómo reaccionan las abejas cuando deben asociar olores y recompensas, y cómo cambia su desempeño cuando se introduce una distracción visual durante el proceso, de acuerdo a un artículo publicado en ScienceX.

El punto central es cómo se distraen.

La clave está en la diferencia entre dos formas de condicionamiento. En el llamado aprendizaje “de demora”, el olor y el premio se superponen en el tiempo; en el “de traza”, en cambio, hay un intervalo entre ambos. Según las conclusiones del estudio, las abejas pueden resolver ambos tipos de tarea, pero el de traza resulta más exigente y sensible a la interrupción de la atención.

El equipo de investigadores fue un poco más allá y probó un paradigma de “aprendizaje de reversión”, en el que la abeja primero aprende que un olor predice azúcar y luego debe invertir esa regla. En el experimento, las abejas lograron adaptarse tanto en la condición de demora como en la de traza, pero la presencia de un distractor visual alteró el patrón de respuesta de manera muy distinta según el tipo de aprendizaje.

¿Una forma primaria de consciencia en abejas?

El resultado más sorprendente es que las abejas condicionadas por demora tendieron a responder de forma más generalizada, como si perdieran precisión al distinguir entre estímulos: las de traza, en cambio, pasaron a responder mucho menos, casi como si “apagaran” la conducta esperada. Los autores interpretan esa divergencia como una señal de que el distractor no solo interfirió con la atención, sino también con la capacidad de mantener la relación entre estímulo y recompensa a través del tiempo.

Los especialistas sugieren que, en este contexto, las abejas estarían utilizando procesos “similares a la consciencia”, al menos cuando deben sostener una contingencia temporal compleja. Aunque el estudio no demuestra consciencia en sentido humano, porque no mide experiencia subjetiva ni actividad cerebral de forma directa, sí muestra un nivel de procesamiento más flexible que un simple reflejo.

Por: Pablo Javier Piacente / T21.

Sitio Fuente: Levante / Tendencias21