Salto cuántico en el Barcelona Supercomputing Center con tecnología 100% europea
ORDENADORES CUÁNTICOS.
El BSC incorpora a MareNostrum 5 un nuevo nodo cuántico analógico y refuerza una de las apuestas más avanzadas de Europa en computación híbrida.
MareNostrum Ona, la infraestructura cuántica alojada en la renovada capilla de Torre Girona junto al supercomputador MareNostrum 5. / BSC-CNS.
El Barcelona Supercomputing Center ha inaugurado hoy una nueva infraestructura que amplía las capacidades de su ecosistema cuántico y permite combinar, en un mismo entorno, supercomputación clásica con computación cuántica digital y analógica.
El Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) inauguró esta mañana una de las instalaciones científicas más avanzadas de Europa: MareNostrum Ona, la infraestructura cuántica alojada en la renovada capilla de Torre Girona junto al supercomputador MareNostrum 5, integra ya dos nodos cuánticos distintos, un sistema digital y un nuevo sistema analógico, ambos acoplados al entorno de supercomputación clásica del BSC. El centro barcelonés consolida así una arquitectura multimodal en la que conviven recursos clásicos y cuánticos bajo una misma pila de software y dentro de un mismo ecosistema operativo.
MareNostrum 5 ya funcionaba como una gran plataforma de supercomputación clásica, preparada para simulaciones, modelización numérica y procesamiento masivo de datos. Sobre esa base acogió en 2025 un primer nodo cuántico digital basado en cúbits superconductores de tipo transmon, desplegado por Qilimanjaro y GMV dentro de la iniciativa nacional Quantum Spain. El pasado 19 de mayo, ese sistema digital incorporó un nuevo chip de 35 cúbits, tras haber pasado por fases previas con procesadores de 5 cúbits, marcando el paso hacia una máquina plenamente operacional.
Nuevo nodo analógico.
La novedad ahora es la entrada en servicio del nuevo nodo cuántico analógico EuroQCS-Spain, desarrollado e instalado por Qilimanjaro Quantum Tech y Do IT Now en el marco de EuroHPC, la iniciativa comunitaria para desplegar aceleradores cuánticos integrados en las grandes infraestructuras europeas de supercomputación en países como Alemania, Italia, Francia, Polonia, Chequia y España.
Ese nodo se articula en torno a una Analog Quantum Processing Unit (AQPU) y está basado en cúbits superconductores de tipo fluxonium, una arquitectura distinta de la que usa el sistema digital ya instalado en el BSC. Esta primera entrega corresponde a AQPU1, con 10 cúbits operativos y enlaces controlables entre ellos, y forma parte de una hoja de ruta de varias generaciones que incorporará AQPU2 y AQPU3 para aumentar capacidad, coherencia y complejidad de acoplamiento.

Esquema de funcionamiento de la potencia cuántica del BSC-CNS. / IA/T21
Dos enfoques cuánticos.
La diferencia entre ambos enfoques cuánticos merece explicarse con claridad. El nodo digital ejecuta secuencias discretas de puertas lógicas sobre cúbits transmon y está pensado para circuitos programables y algoritmos discretos, fundamentales en criptografía. El nodo analógico, en cambio, ofrece control continuo sobre los parámetros físicos del chip, una característica especialmente útil para recocido cuántico (solución de problemas complejos), simulación continua y ciertos problemas de optimización. Dicho de forma simple, la computación digital se parece más a escribir una secuencia de instrucciones; la analógica, a configurar un sistema físico para que evolucione por sí mismo hacia la solución.
Esta combinación explica por qué Barcelona destaca hoy en el mapa europeo. El valor no está solo en albergar dos tecnologías cuánticas distintas, sino en integrarlas con la supercomputación clásica en flujos híbridos de trabajo. Este despliegue responde a una dirección estratégica: usar el nodo digital para ejecutar un circuito, trasladar ese resultado a un algoritmo analógico y devolver luego la salida al entorno HPC para su postprocesado.
Eso significa que MareNostrum Ona deja de ser una promesa de laboratorio para convertirse en una herramienta útil. Su valor está en que puede combinar distintas formas de cálculo para aplicarlas a problemas reales de ciencia e industria, desde la simulación de sistemas físicos hasta la optimización de procesos complejos.
Soberanía tecnológica europea.
La operación responde además a una lógica política e industrial. El nodo analógico AQPU1 forma parte de una infraestructura integrada y preparada para su acceso por parte de investigadores y usuarios industriales bajo el marco de EuroHPC. Ese matiz importa porque la soberanía tecnológica no consiste solo en investigar, sino en ser capaz de desplegar, operar y dar acceso real a infraestructuras propias. Cuando Europa integra este tipo de sistemas en sus supercomputadores y los pone al servicio de científicos y empresas, reduce su dependencia de tecnologías externas y empieza a construir una capacidad industrial y estratégica propia.
El proyecto refuerza asimismo la capacidad de Europa para diseñar, desplegar y operar su propio hardware cuántico dentro de infraestructuras nacionales de gran escala. Al mismo tiempo, conviene señalar que el sistema ha sido desarrollado por un consorcio europeo con fuerte liderazgo tecnológico español, encabezado por la empresa barcelonesa Qilimanjaro Quantum Tech junto a Do IT Now en la parte analógica y GMV en la digital.
Ingeniería y acceso.
Hay un último aspecto relevante: la gestión de esta tecnología híbrida conlleva retos de ingeniería considerables. El procesador cuántico se aloja en la parte inferior de un criostato, aislado del entorno y enfriado mediante helio-3 y helio-4 hasta temperaturas del orden de 10 milikelvin, muy cerca del cero absoluto. El control del chip se realiza mediante pulsos de microondas enviados desde racks o armarios electrónicos y coordinados por sistemas clásicos, mientras compresores, control de gases y electrónica criogénica mantienen el entorno estable.
La novedad es que ahora toda esa infraestructura ya no es una instalación experimental aislada, sino que forma parte de un recurso computacional integrado en MareNostrum 5. El acceso al nodo analógico se canalizará a través del BSC bajo convocatorias de EuroHPC, mientras que el nodo digital de Quantum Spain sigue abriéndose a la comunidad científica y empresarial mediante la Red Española de Supercomputación.
La inauguración de este sofisticado complejo tecnológico confirma que Barcelona empieza a operar una infraestructura cuántica híbrida, multimodal y accesible, en línea con la estrategia europea de computación avanzada.
Por: Eduardo Martínez de la Fe / T21.
Sitio Fuente: Levante / Tendencias21