Hongo capaz de vivir dentro de vegetales y de infectar animales

CIENCIAS DE LA VIDA / BOTÁNICA.-

El género Ophiocordyceps comprende más de 350 especies de hongos conocidas por infectar a una amplia gama de insectos.

Algunas de estas especies son famosas por una secuencia de sucesos que parece sacada de una película de ciencia-ficción y terror: tras infectar a una hormiga, el hongo altera su comportamiento y la obliga a abandonar su hormiguero, trepar a la vegetación y clavar sus mandíbulas en un punto específico, poco después de lo cual muere y se liberan las esporas del hongo. La conducta de la hormiga se parece a la de los zombis de muchas películas de terror y ciencia-ficción.

Ejemplo de insectos infectados por hongos del género Ophiocordyceps, encontrados sujetados a briofitas. En este caso, se trata de una hormiga Camponotus renggeri infectada por O. camponoti-renggeri (TAJ32) mordiendo una hepática del género Plagiochila mientras aferra un musgo del género Octoblepharum con sus garras tarsales. Foto: Tales Alves-Júnior et al., 2026. CC BY

En 2020, unas investigaciones realizadas en China ya demostraron que una especie del citado género, concretamente la Ophiocordyceps sinensis, vive de forma endofítica en plantas de regiones alpinas.

Ahora, un nuevo estudio, a cargo de un equipo encabezado por Tales Alves Jr., del Instituto Nacional de Investigación de la Amazonia (INPA) en Brasil, ha dado un paso más allá. El estudio demuestra este mismo estilo de vida dual en hongos que manipulan al insecto para que pique de forma específica y constante las plantas que albergan la fase endofítica de esos hongos·”zombificadores". Esto sugiere que la manipulación del comportamiento va más allá de la asociación entre el hongo y la hormiga, y que la planta que alberga la fase endofítica del hongo también podría influir en la manipulación misma.

La investigación se llevó a cabo en la Reserva Forestal Adolpho Ducke, al norte de Manaos, y se basó en el “metabarcoding”, una técnica que permite a los investigadores leer el ADN de todos los organismos (en este caso hongos) presentes en una muestra ambiental a la vez. Los resultados revelaron que el hongo estaba presente no solo en las hormigas infectadas, sino también de forma constante en los musgos circundantes, incluso en plantas ubicadas a más de 10 metros de cualquier hormiga infectada por el parásito.

En la Amazonía, los investigadores ya habían observado que algunas especies de hormigas “zombificadas” buscan principalmente musgos para morderlos y a continuación morir, pero se sabía poco sobre una posible colonización previa del musgo por el mismo hongo parásito de insectos. Los análisis de ADN demostraron que incluso linajes fúngicos altamente especializados en huéspedes específicos, como O. camponoti-nidulantis (que infecta a Camponotus nidulans) y O. kniphofioides (que infecta a Cephalotes atratus), se encontraban protegidos dentro de briofitas en la vegetación circundante.

Este descubrimiento marca un antes y un después en el conocimiento científico sobre el ciclo de vida de estos hongos y sobre cómo evolucionan y sobreviven. La capacidad de asociarse con plantas podría ayudar al hongo a persistir durante períodos de escasez de insectos hospedadores, y también podría explicar la fascinante fidelidad de ciertos linajes fúngicos a tipos específicos de musgo.

El estudio se titula “Metabarcoding reveals a hidden endophytic stage of the 'zombie-ant' fungus in Amazonian mosses”. Y se ha publicado en la revista académica IMA Fungus.

Por: Redacción.

Sitio Fuente: NCYT de Amazings