Los perros domésticos valoran más las muestras de afecto de sus dueños que la comida
MASCOTAS.
Si les dan a elegir, muchos perros prefieren los halagos de sus propietarios a la comida, según sugiere un nuevo estudio. Se trata de uno de los primeros en combinar imágenes del interior del cerebro obtenidas por escaneo con experimentos de comportamiento para explorar las preferencias caninas ante esos dos tipos de gratificación.

Los perros protagonizaron los más famosos experimentos clásicos de condicionamiento, llevados a cabo por Ivan Pavlov a principios del siglo XX. Este científico mostró que si los perros son adiestrados para asociar un estímulo en particular con la comida, salivarán con la mera presencia de dicho estímulo, a la espera de la comida.



