Un alquimista que hervía orina buscando oro. Un astrónomo con nariz de plata tras perderla en un duelo. Y un sombrerero que dejó su huella en la literatura. Así se construyó la química.
Un equipo internacional de científicos sugiere que las supererupciones volcánicas en la Cordillera de los Andes lanzaron hace 7 millones de años cenizas ricas en nutrientes que fertilizaron los océanos y propiciaron que las ballenas alcanzaran tamaños colosales.
Los remanentes de supernova son los restos en expansión de estrellas que han explotado. Son la vía por la cual se diseminan por el cosmos elementos químicos como por ejemplo hierro, oxígeno y silicio, que son fundamentales para la formación de planetas y para que la vida tal como la conocemos se forme y prospere.